| DE TURISMO EN EGIPTO | |
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Ya hemos visto en artículos anteriores que en el Antiguo Egipto el aspecto físico era tremendamente importante; por ello, los egipcios ocupaban buena parte de su tiempo en vestir correctamente, tener una piel y un cabello bonitos (el uso de las pelucas estaba enormemente extendido) y maquillarse.
A este respecto, uno de los complementos de maquillaje más utilizados era el kohl; de hecho, está demostrado que tanto hombres como mujeres se maquillaban los ojos de manera profusa, y siempre dándoles una cierta forma de almendra utilizando, según la época de la que estemos hablando o la estación del año, sombras de ojos de distintos colores y tipos.
Sin embargo, una constante que tenemos todos en la cabeza en lo que a maquillaje de ojos del antiguo Egipto se refiere es el kohl pero, ¿en qué consiste exactamente este cosmético?

El culto al cuerpo y la tiranía de la estética, tan presentes en nuestra sociedad moderna y occidental, parece que no son solo males contemporáneos, sino que algo de eso existía también ya en la Antigüedad y, como muestra de ello, un botón: basta con echar una mirada a algunos de los artículos de este blog para darse cuenta de que los antiguos egipcios vivían bastante preocupados por su aspecto físico.
El increíble despliegue de pelucas, espejos, perfumes, joyas, peines o vestidos da buena cuenta de todo ello. Además, los propios faraones consideraban su aspecto como algo extremadamente importante, intentando siempre aparecer ante su pueblo tanto luciendo sus mejores galas como preparándose haciendo diversos ejercicios o aplicándose un buen número de tratamientos. Ante esto, nadie debería sobresaltarse ante el hecho de que ya en aquella época existieran los salones de belleza.
Para más inri, lo más curioso de todo es que parece ser que los establecimientos no debían de ser muy diferentes a los que estamos acostumbrados a ver en cualquier ciudad hoy en día ya que era a estos lugares a donde la gente acudía para acicalarse: cortarse el pelo, maquillarse o incluso arreglarse las uñas.

No hace falta ser Indiana Jones o pertrecharse de un buen mapa para descubrir los cafés que invaden la ciudad de El Cairo, son estos los que salen a nuestro encuentro a cada paso que damos, en cualquier calle, plaza o pasadizo. Y los hay de todo tipo, incluso aquellos que tan sólo admiten a clientela masculina, y en donde las horas muertes se pasan bebiendo café y fumando pipas de agua mientras se mantiene una animada conversación o se juega a alguno de los juegos de mesa más célebres, como por ejemplo el taula o el backgammon.
Todo ello hace que estos lugares sean el sitio ideal para ver pasar y conocer la vida de la ciudad más ajetreada de todo el continente africano. No obstante, si eres mujer no te asustes: en los cafés más famosos de la ciudad, como los que están situados en torno a la Plaza de Al Hussein, no es extraño ver a grupos de mujeres entre la clientela (si bien es verdad esto no es muy común en el resto de los bares de la ciudad).
Si deseas emprender la ruta que te lleve por los cafés más imprescindibles del Cairo obviamente debes de comenzar por el clásico Al Fishawi, situado en pleno zoco de Jan al Jalili y que también es conocido como El Café de los Espejos por tener sus paredes repletas de estos.

Si tienes planeadas unas vacaciones en Egipto y, a parte del turismo cultural obvio, no quieres dejar de lado el ocio y la diversión, no te preocupes: el país tiene una amplia oferta de vida nocturna que ofrecerte.
A este respecto, en el artículo de hoy queremos centrarnos en la gran variedad que ofrece la ciudad de Alejandría en cuanto a maneras de divertirse por las noches. No en vano, es esta una ciudad de gran éxito entre el turismo, lo que hace que cada año aumente considerablemente el número de visitantes que acuden a conocerla con sus vuelos Alejandría.
Sobre todo entre los viajeros más jóvenes, que buscan en el legendario enclave un punto donde disfrutar a tope de sus vacaciones dejando a un lado de este modo a la siempre cosmopolita ciudad de El Cairo.

La antigua ciudad de Tebas, capital del Antiguo Egipto durante el período del Imperio Nuevo, es hoy denominada Luxor, uno de los puntos más turísticos de todo Egipto. Se localiza en la orilla oriental del río Nilo, a una distancia que ronda los 200 kilómetros de Asuán (la conocida como “primera catarata”).
En la Antigüedad fue denominada por los griegos como “La ciudad de las cien puertas”, en alusión a la gran cantidad de las mismas que jalonaban sus murallas y, posteriormente, serían los árabes quienes la volvieron a rebautizar llamándola “La ciudad de los palacios”, haciendo referencia a los bellos edificios que la componían los cuales fueron interpretados por estos últimos como auténticos palacios.
En la actualidad, se considera a Luxor como la urbe de los grandes templos del Antiguo Egipto, por los de Luxor y Karnak, así como la que alberga las más famosas necrópolis de toda la ribera siendo, de este modo, el lugar escogido por los mismos faraones y demás personajes de la nobleza del Imperio Nuevo para su descanso eterno: nos estamos refiriendo al Valle de los Reyes y al Valle de las Reinas.

Todo parece indicar que, en el Antiguo Egipto, el sentido del olfato tenía una gran importancia llegando incluso a tal extremo que, para los egipcios, el placer venía transmitido por este sentido que se situaba muy por encima de los otros.
Este hecho se puede apreciar muy bien en los jeroglíficos donde, cada vez que encontramos una palabra o expresión que tenga que ver con el hecho de ser feliz aparece el icono de la “nariz”.
De la misma forma, la llegada de los dioses venía anunciada por un perfume dulcísimo, el conocido como “sudor divino” y es por ello por lo que también existía la creencia entre los egipcios de que estos recibían el soplo de vida proporcionado por las divinidades a través de la nariz.

Una de las riquezas que, desde la Antigüedad, poseyó la ciudad egipcia de Asuán fueron sus increíbles canteras, que contenían en su interior materiales tan valiosos para la época como el granito, la pizarra o el alabastro, con los que posteriormente se construirían algunos de los monumentos más famosos del país y que han llegado hasta nuestros días.
En este sentido, tal vez las que han alcanzado mayor grado de celeridad sean las que se encontraban al norte de la ciudad y que en la actualidad pueden ser visitadas en cualquiera de vuestras vacaciones Egipto.
En ellas se puede contemplar el llamado “obelisco inacabado”, denominado así porque parece ser que en un momento de su construcción se resquebrajó, imposibilitando su terminación.

Al sur de la Península del Sinai, se encuentra uno de los lugares más sagrados para las personas que profesan la fe católica: el Monte Sinaí. Su importancia radica en el hecho de que fue aquí donde, según la Biblia, Dios le dio a Moisés las Tablas de la Ley, donde estaban inscritos los Diez Mandamientos.
En nuestros días es identificado con Jabal Musa (en algunos sitios lo podemos encontrar transcrito también como Gebel Musa o, por ejemplo en la Torá, como Monte Horeb y Monte Yahveh) cuya traducción al castellano no es otra sino “Monte Moisés”, aunque esta localización no ha escapado a una fuerte polémica religiosa.
No obstante, y con una altura de 2.285 metros, se configura asimismo como el pico más alto de todo Egipto.

En la ciudad egipcia de Luxor se encuentra el llamado Valle de los Artesanos, una necrópolis donde están enterrados los hombres que construyeron los sepulcros que conforman el célebre Valle de los Reyes.
Estos vivían en Deir el-Medina, un pueblo específicamente construido para que pudieran vivir cerca de su trabajo y, de mismo modo, que estuviesen alejados de cualquier otra población cercana y poder guardar bien el secreto que siempre rodeada a las tumbas de la familia real.
La necrópolis en sí está conformada por alrededor de las 500 tumbas, de las cuales tan sólo 53 están adornadas con algún tipo de decoración.

Hoy en día Hurghada se ha convertido en uno de los mayores resorts turísticos de todo Egipto, y lo cierto es que ha sido por méritos propios. La ciudad es de una juventud asombrosa, no en vano fue fundada a principios del pasado siglo XX y, a partir de la década de los años 80, la ciudad no dejó de crecer y expandirse gracias al elevado número de inversiones que en ella se realizaron.
Situada en un emplazamiento de lujo, a orillas del Mar Rojo, es además uno de los lugares preferidos por los turistas para pasar sus momentos de ocio y sus vacaciones, lo que ha provocado que el encanto que antaño podía tener este pequeño pueblo pesquero se haya perdido por completo.
De todos modos si tienes previsto irte a pasar algunas de tus vacaciones a esta zona, en el artículo de hoy te proponemos algunos de los lugares que no podrás dejar de visitar.