| DE TURISMO EN EGIPTO | |
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Ubicado en la región de Fayum, Dimeh al-Siba es un destino privilegiado del desierto egipcio, tanto por la belleza natural que envuelve a su lago como por el importante significado histórico de las ruinas que alberga. La antigua ciudad, de orígenes tolemaicos, puede traducirse al español como Dimeh de los Leones, y hoy constituyen un vestigio del pasado que se erige majestuoso en la soledad del mar de arena que lo rodea.
Se cree que la Dimeh al-Siba fue fundada por Tolomeo II en el siglo III a.c., en una zona que parece haber sido habitada desde tiempos neolíticos. Se la edificó a orillas del lago, que en ese entonces era mucho más extenso, ya que su constructor decidió reducir su tamaño para dar lugar a la edificación de las casas que serían hogar de los soldados macedonios retirados y sus familias.
La ciudad también cumplía la función de puerto, y los bienes procedentes en Fayum eran transportados a través del lago hasta allí. Parte de ellos se dirigían luego a la Avenida de los Leones, que dio nombre al pueblo.
El mayor período de esplendor y su declive final llegaron con la era romana. Los soldados romanos ocuparon el asentamiento durante algún tiempo, aparentemente de modo transitorio, ya que preferían las ciudades del sur del lago, en donde las tierras eran más fértiles.
En la actualidad, las ruinas incluyen dos templos, las casas y numerosas cámaras subterráneas. Todo esto, rodeado por muros de hasta diez metros de alto, fabricados con ladrillos de barro.
Los hallazgos realizados en toda la extensión de la ciudad incluyen objetos de alfarería, monedas y, como es de esperarse en un pueblo costero, ganchos de pesca que se utilizaban para extraer el alimento de las aguas del lago.
La antigua Avenida de los Leones se extendía desde la orilla hasta la Puerta de Soknopaios, de la que hoy aún pueden verse los restos. A lo largo del sendero, se fueron dispuestas numerosas casas.
Foto Vía: Dimeh el Siba
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