La Fiesta Opet del Antiguo Egipto

Fiesta de Opet

Si bien los antiguos egipcios se caracterizaron por su carácter religioso, éste no les exigía más que algunos ritos básicos destinados especialmente a los difuntos, pero a los dioses ni siquiera se los podían venerar, pues el acceso a los templos estaba restringido sólo para el faraón y los sacerdotes. Eran pocas las ocasiones en las cuales podían seguir la imagen del dios en procesión y allí hacerle pedidos, y una de ellas era La Fiesta de Opet.

La Fiesta Opet tenía lugar una vez al año en honor a la triada tebana de Amón, Mut y Jonsu, y se celebraba durante el segundo mes de la estación de la inundación del río Nilo para delimitación simbólicamente el territorio de la divinidad, regenerar la mística unión entre el dios y el faraón y darle lugar a los ruegos del pueblo. La ceremonia comenzaba con la procesión de Amón desde su templo en Karnak hasta el de Luxor; unos 3 Km. aproximadamente de distancia que se realizaban vía fluvial. La ceremonia marcaba el comienzo de las vacaciones estatales, ya que al inundarse la tierra, la población no podía desarrollar sus actividades agrícolas.

El faraón tenía la obligación de oficiar y encabezar todas las ceremonias. Acompañado de sacerdotes, miembros del ejército, músicos, cantantes, bailarinas y contorsionistas que era animado desde ambas orillas del río por el pueblo, emocionado de poder ver al dios y presentarle sus súplicas. Sin duda era una gran fiesta llena de alegría y regocijo.

Una vez alcanzado el santuario de Amón en Luxor, se realizaban los ritos específicos y se colocaba otra imagen del dios en un modelo de barca solar que los sacerdotes cargaban sobre sus hombros hasta el exterior del templo, atravesando la avenida de las esfinges. Allí la fiesta se volvía pública, mientras era conducida hasta su gran barcaza en el muelle del recinto sagrado, interrumpida por himnos sagrados y mesas de ofrendas. Desde el muelle, la procesión partía de regreso a Karnak.

La Fiesta de Opet fue una de las más importantes, por ello unos treinta faraones contribuyeron a la construcción de ambos recintos ceremoniales. Con el tiempo, la fiesta sufrió algunas modificaciones y llegó a durar hasta 24 días, pero el objetivo era siempre el mismo: el dios Amón se desplazaba hacia el sur, de donde provenían la crecida del Nilo, regenerándose y uniéndose con su esposa Mut, lo que se veían en la renovación de las fuerzas de la naturaleza.

Foto vía: nickrotondo

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Categorias: Historia de Egipto



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