Guias de viaje a Egipto, de Anaya Touring

Asuan

¿Os vais de viaje a Egipto? ¿necesitáis una guía de turismo de garantía que os ofrezca lo más interesante por visitar, que os hable de su Historia, de cultura, de gastronomía, de lo que hay que comprar  o de sus costumbres? Hoy me gustaría presentaros las guías de viaje a Egipto de Anaya Touring Club, las cuales podéis adquirir en los enlaces que más abajo tenéis desde este mismo artículo con toda rapidez y comodidad.

Las Guías de Viaje de Anaya son de las más conocidas del mercado. Muchos habréis oido hablar de las Guías Trotamundos, especialmente pensadas para el viajero independiente; o de las Guías Totales, características con sus colores grises y amarillos; otros habréis oido de las Guías 3D con magníficas imagenes de monumentos tridimensionales, o de sus cuadernos de viaje realizados a lápiz y pincel… Anaya tiene una amplísima variedad de guías de viaje y libros que os ayudarán en vuestro viaje a Egipto.

Aquí os dejo las diferentes modalidades de Guías de viaje a Egipto que podéis adquirir en este mismo blog:


GUIAS DE VIAJE A EGIPTO

Guía Total de Egipto: son las guías más vendidas y apreciadas, con muchos y muy claros mapas. Da a conocer la Historia, las fiestas, su cultura y gastronomía, artesanía; información práctica al máximo que incluye, hoteles y restaurantes.

Guía Trotamundos de Egipto: son las más valoradas por los viajeros independientes y por aquellos que quieren moverse con libertad. Son guías muy amenas y prácticas que están muy actualizadas y documentadas con experiencia.

Guiarama Egipto: guía que tienes una excelente panorámica histórica y cultural del país, con casi todo lo que hay que visitar, con itinerarios y excursiones, con mapas y fotografías a todo color. Mapas desplegables con restaurantes, hoteles y todos los servicios que puedas necesitar.

Guía TresD de Egipto: lo mejor de estas guías son sus ilustraciones e imagenes tridimensionales. Tiene muchas descripciones y consejos, una excelente selección de lugares donde comer o dormir, y además nos habla de Naturaleza, costumbres, gastronomía..

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Categorias: Egipto, Guias de turismo, Turismo en Egipto



Comentarios (3)

  1. Samir Ahmed Hiweg
    Siento que he encontrado un gran tesoro, conociendo a Vds., y un puro amor por el español. Su labor es digno de un profundo respeto por parte de todo el mundo amante al castellano. Siempre paso un día entero pensando para aclarar mis dudas lingüísticas, porque soy egipcio. Escribo en español ensayitos sobre la civilización egipcia, espero que Vds. me echen una mano. Me llamo SAMIR AHMED HIWEG y soy guía turístico o cultural. Aquí tienen uno de mis ensayitos sobre el origen del nombre de Egipto.

    El antiguo nombre del país, Kémet, o “tierra negra”, viene de los fértiles limos negros depositados por las inundaciones del Nilo, distintos de la “tierra roja” del desierto. El nombre Kémet se transformó en kimi y kim en la etapa copta de la lengua egipcia. Fue traducido al primitivo griego como Jimía y se derivó de él la palabra “química”, que se pronuncia en árabe quémia y de forma parecida en casi todos los idiomas del mundo (una referencia a la proverbial fertilidad del suelo egipcio).
    Misr, nombre oficial árabe de Egipto, es de origen semítico. Además de ser citado en el Corán veinticuatro veces, cinco explícitamente y diecinueve implícitamente refiriéndose a la tierra. En total son veinticuatro, directamente relacionado Egipto con otras palabras semitas. Por ejemplo, el nombre hebreo Mitzráyim, de uno de los nietos del profeta Noé que vivió en el Bajo Egipto, el Delta. Mitzráyim significa literalmente “los dos estrechos” (una referencia a la separación histórica en el Alto y Bajo Egipto). Misr significaba originalmente “metrópoli”, “civilización”, y también “país” o “tierra fronteriza”.
    El nombre en español, Egipto, proviene del latín Aegyptus, derivado a su vez de la palabra griega Aigyptos. El vocablo primitivo era Guep en la lengua antigua egipcia. Guep era el nombre del hombre que representaba la tierra y se cree hoy en día que es nuestro padre Adán. En hebreo, Adamá significa “la tierra”. De Guep se derivó Guept, “la tierra”, en el egipcio antiguo. El término fue adoptado en copto con la terminación griega de los nombres [ios] como Gyptios. Pasó al griego como Aigyptos y al árabe como Qubt que todavía está en uso para referirse a la ciudad de Queft, que era como puerta de entrada para Egipto desde el Mar Rojo, y para designar a los egipcios cristianos en árabe. Así pasó el adjetivo copto al español.
    Se ha sugerido que el nombre, Egipto, es una corrupción de la frase egipcia het-ka-petah, que significa literalmente “casa del espíritu de Petah, (ka) de Petah”, el nombre de un templo a Petah en Menfis. Petah representa al Dios creador que creó el universo. Primero en su corazón, es decir, en su sabiduría, después materializó el mundo y todo lo existente a través de la palabra, es decir, a través del verbo. Los antiguos egipcios, en cuanto a la creación del universo, poseían el mismo planteamiento monoteísta judío cristiano o islámico. Para los antiguos egipcios, el templo simboliza el cosmos en pequeño, y Egipto es una encarnación de este cosmos en grande. Entonces, conviene dar el nombre del templo de Petah a Egipto entero.
    He notado que casi todos los nombres de Egipto giran en torno del significado de la tierra, como referencia al mundo entero en aquel entonces.

    Samir Ahmed Hiweg
    Guía turístico de habla hispana – Egipto

  2. SAMIR HIWEG dice:

    Samir Hiweg
    La shariha es la norma, el conjunto de normas, que la comunidad musulmana debe aceptar para regular su sociedad y para legislar o emanar leyes a través del estudio del Corán y del hadiz, la vida práctica del profeta, dichos, hechos, etc., y por eso la shariha no tiene que ver con el acuerdo humano, dado que ese acuerdo no carece de intereses y caprichos. Cada día se plantean cuestiones jurídicas entre los sabios del islam para resolverlas y cada uno opina según unas citas del Corán o del hadiz. De este modo, la shariha ha de ser en parte constantemente revisable y adaptable a los tiempos.
    Es verdad que no es cierto que el cristianismo no esté normativizado. El Corán dice: Que la gente del Evangelio juzgue según lo que Allah ha prescrito en él. Y quienes no juzgan conforme a lo que Allah ha revelado, ésos son los descarriados. Sura 5, versículo 47.
    El cristianismo fue normativizado por la iglesia en un contexto cultural de la Antigua Roma. Eso fue justificado para ponerlo al corriente, cometiendo así la iglesia una falta grave. Algunas normas se cambiaron y otras se anularon: La poligamia.
    El movimiento ideológico, filosófico y cultural que floreció en toda Europa: Se trata del fruto de la civilización islámica.
    El islam respeta la privacidad religiosa de cada cual, sin imposiciones de nadie sobre nadie. El Corán dice: No está permitido forzar a nadie a creer. La guía se ha diferenciado del desvío. Quien se aparte de Satanás y crea en Allah, se habrá aferrado al asidero más firme [el Islam], que nunca se romperá. Y Allah es Omnioyente, Omnisciente. [Sura 2, versículo 256]

    Rafael Gómez Díaz
    Conozco a Samir desde hace tiempo. Un egipcio musulmán que actúa muy de tanto en tanto, al que he terminado interpretando espero que bien y con honestidad, tal como él ha hecho siempre con las mías. Además, aprecio mucho que a través de él, de su forma de decir las cosas, me parece estar aprendiendo a entrever la mentalidad, no sé si musulmana o egipcia. En cualquier caso para mí es un paso cultural más.
    Me hace mucha gracia que él me llame “mi gran profesor”. Yo tiendo inmediatamente a pensar en la “zalama”, esa maravillosa palabra que nos legaron; sobre todo porque no sé quién enseña más a quién.
    Cuando un español lee a Samir, tiende inmediatamente al descrédito. Entre alguna pequeña dificultad de expresión en castellano y esa especie de superficialidad o de ingenuidad en su defensa de su religión (lo que llamamos en España “arrimar el ascua a su sardina”) nos queda un deje de descrédito y de desinterés por sus palabras.
    Nada más erróneo, más típicamente español y más injusto. Es nuestro desinterés desde el principio por “declamaciones” ajenas, profanas y temibles, el que provoca una total falta de esfuerzo y de profundidad por tratar de entender lo que dice.
    Yo hice ese esfuerzo desde el primer contacto en el grupo de egiptología de Emagister. Y me ha merecido la pena porque, cuando se hace, se termina descubriendo la humildad y la enorme profundidad con que Samir plantea sus cosas.
    Cuando se hace ese esfuerzo, buceando entre sus palabras en castellano, preguntándose sentidos, intuyendo rumbos y descartando sinsentidos en castellano, se perciben claramente conceptos trascendentes nuevos que siembran dudas profundísimas. Y entonces me entusiasmo, porque la siembra de nuevas dudas en mí me acicatean para terminar creyendo en algo (siempre presente en mí el lema machadiano de que “dudar de la propia duda es la única forma de creer en algo”).
    Samir sostiene cosas tan peregrinas para un occidental como que la religión musulmana es la primera religión existente, inspiradora de la antigua religión egipcia. Hemos debatido sobre si el origen del monoteísmo radica en Abraham o radica a Akenatón, aquel faraón egipcio que trató de imponer un dios único, Atón, y que curiosamente es prácticamente contemporáneo de Abraham. Es un vulgar ejemplo de sus “despropósitos”, si te quedas ahí. Pero si piensas, si rumias, si intentas tragarte el sapo, empiezas a “ver”, a meditar, a dudar y terminas reconociendo: “mierda, de despropósito nada. Este tío plantea una posibilidad tan probable, como cualquiera de las que yo doy por sentada desde los siglos de los siglos, porque así me “han hecho comulgar”.”
    En su post de hoy sobre la shariha (fijaros cómo lo escribe) parece haber un nuevo despropósito ingenuo y risible: “El movimiento ideológico, filosófico y cultural que floreció en toda Europa: Se trata del fruto de la civilización islámica.” ¿Cómo es posible, reiría un occidental, que el florecimiento de Europa (puede referirse al Renacimiento, o no; son las cosas de Samir) se deba a una religión que nació seiscientos años después de la nuestra?…
    Bueno, veamos cómo hay que leer a Samir si nos tomamos interés:
    – Para empezar, recordemos que él considera que su Dios es el “original”, inspirando ya el monoteísmo a los egipcios. ¿verdad? ¿no verdad? Simplemente debatible. Él habla de Alá, no de Mahoma. Ahí dejo el tema para los cristianos. ¿Dónde establecemos nosotros el origen de nuestra propia religión? ¿En Jesucristo o en el Dios Padre? ¿Y quién es nuestro Dios Padre? ¿Indeterminado? ¿El de los Judíos? ¿Quizás el mismo que defiende Samir?
    – Para seguir, Samir defiende algo irreprochable: el cristianismo hereda toda la parafernalia romana para imponerse. Desde las casullas hasta las mitras
    – Para terminar, no es permisible la duda sobre la revolución cultural que produce el Islamismo cuando nace. La apertura total de las mentes hacia la cultura (en términos generales) en Persia, en Siria, en Egipto, en Al Ándalus, rescatando “el saber oculto y prohibido” sesgado por los primeros cristianos, tan romanos ellos, que todo lo sesgaban y lo segaban. ¿Se puede negar acaso la posible influencia de todo ese movimiento cultural en las cerradas mentes “celtas” europeas, auténticos brutos, para muy poco a poco abrir esas mentas cerradas hasta la eclosión renacentista?
    Yo ni quito ni pongo rey. Faltaría más en un incrédulo. Sólo quise decir que Samir es mi amigo y que no dice tonterías. Y que quizás esté abriendo mentes cerradas.

    María Teresa Pérez
    He leído toda tu exposición, también me interesó la de Samir, he puesto un comentario y ha desaparecido, no sé si porque lo que tengo de celta me convierte en una bruta que ya ha metido la pata sin saberlo. De todos modos vuelvo a la carga. E…efectivamente, ya en egiptología se barruntaba esta posibilidad que a mí tampoco me parece nada descabellada y si muy atractiva. Mi pregunta para Samir era: si el cristianismo primitivo practicaba la poligamia como norma y luego por influencia de Roma fue abolida ¿en que se basa? Desde luego que Allah, Ja, Jehová, Yavé…son todos el mismo Dios Padre Creador, y otros muchos nombres que seguramente existen o existieron para designar el mismo concepto, como tantos otros sustantivos que siendo palabras distintas o parecidas, expresan la misma idea.

  3. SAMIR HIWEG dice:

    Juan Pedro Clemente
    Hola, Samir. Gracias por tu dominio del español. El tema de la sharía es interesante y da para un largo debate. Mi opinión personal es que supuso un paso atrás en aquello de “Compañera te doy y no sierva” de aquél a quien los musulmanes llaman Isa Ibn Mariam (Allah sea con él) y que, según el Corán, habló al nacer y lo describe de una forma preciosa. ¿Pero acaso la sharía no fue una vuelta a ley mosaica, es decir, un retorno a lo antiguo?

    Rafael Gómez Díaz
    Muy interesante exposición, Samir, como todas las tuyas. Tu escritura latina en español mejora a pasos agigantados. Haré una exposición independiente sobre tu exposición.

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