Egipto, consejos de salud para el turista

Playa de Hurghada

Cuando se realiza un viaje a otro país no hay que escatimar en precauciones, el tomar conciencia de ello es crucial para conservar la salud y así evitar problemas como el perderse días de vacaciones por estar en cama. Como normal general hay que tener cuidado con el agua que se bebe, la higiene de los alimentos y las enfermedades autóctonas, en caso de haberlas.

En Egipto el agua es sumamente clorada, lo que puede generar malestar estomacal en la gente que no está acostumbrada a su consumo, por tanto es recomendable beber solo agua embotellada y dejar la del grifo para bañarse y lavar.

En cuanto a los vegetales y frutas, se pueden comer tranquilamente siempre y cuando hayan sido correctamente lavados, esta es una regla a aplicar en cualquier parte del mundo. Sobre las comidas típicas, como siempre hay que procurar consumirlas en locales autorizados y que muestran una correcta seguridad alimentaria como higiene en sus instalaciones.

No es conveniente comer en locales baratos o en los puestos callejeros, para saborear alimentos autóctonos siempre conviene recurrir a restaurantes ubicados en las zonas del centro.

Es común que durante el crucero muchos turistas presenten diarrea, vómitos y deshidratación, lo cual puede deberse a la clase de embarcación contratada, calidad de la comida, limpieza y con el agua con que son preparados los alimentos. También puede ser consecuencia de desequilibrios dietarios que la misma persona lleva al consumir comidas a las que no está acostumbrada o en cantidades exageradas.

Los cambios de temperatura a los que es común someterse durante el paseo por Egipto también facilitan las molestias de salud, el calor reinante en el exterior contrarrestado con el frío de los aires acondicionados no es la mejor combinación. Para evitar esto hay que aclimatarse antes de pasar de un ámbito a otro, de este modo no se sufre la diferencia brusca de temperaturas.

Sobre las enfermedades autóctonas cabe el recordar que a pesar de la creencia popular, ya en Egipto no hay malaria, por lo cual no es necesario tomar la medicación para esta afección, por otro lado uno de los efectos secundarios de la misma es la diarrea profusa.

Fuera de ello, antes de viajar a Egipto hay que colocarse la vacuna correspondiente contra la fiebre amarilla en caso de provenir de zonas infectadas, y tener en cuenta que existe un riesgo limitado de contraer paludismo.

Foto vía: EgypthoHolydaysdirectory

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Categorias: Turismo en Egipto



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