Las serpientes en Egipto

Grabado de serpientes

Las serpientes se encuentran en todo el Antiguo Egipto, incluyendo el desierto, antiguas murallas, el Nilo, así como en el campo, casas y establos de ganado. Se han planteado una amenaza para los seres humanos y animales domésticos, por lo cual los egipcios, han sentido una especie de amor/odio hacia ellas, ya que han sido consideradas como protección al Rey y a la vez un demonio del inframundo.

Un papiro que se encuentra en el Museo de Brooklyn revela que los egipcios tenían un conocimiento íntimo de las serpientes; en él se registran   treinta y seis especies, de las cuales se estima que siete son venenosas y han sido identificadas en el Egipto moderno  El papiro da una descripción física de cada serpiente y su hábitat, junto con descripciones precisas de los síntomas producidos por cada una de ellas  y el nombre del dios o diosa de la que la serpiente se considera una manifestación.

Una de las serpientes venenosas, que los egipcios más temían era la víbora cornuda o  víbora de  arena. Cuando  ataca, se raspa sus anillos  antes de saltar hacia adelante para atacar y emite un sonido áspero  como la letra “f”, por lo que la víbora cornuda fue utilizada en el jeroglífico, para escribir el sonido.

Los textos de las Pirámides aluden reiteradamente a la amenaza de las serpientes, y se repiten en los textos religiosos a lo largo de la historia del Antiguo Egipto; principalmente atestiguado en el Primer Periodo Intermedio, por el dios de la serpiente (Apep), que fue considerado como el enemigo del orden, o Maat.

Ya en el reinado de Ramsés II, Apofis fue objeto de un ritual registrado en varios libros de magia. Durante las procesiones religiosas y las fiestas lunares, se pueden ver en las imágenes de Apofis, que es sometido a diversas torturas, lo que representa el triunfo de Maat sobre el caos que simbolizado Apofis.

Sin embargo, no todas las serpientes eran consideradas malas; cuando las deidades se asociaban con serpientes venenosas eran a veces  consideradas beneficiosas. La diosa Renenutet apareció a menudo en la forma de una cobra con capucha. Su nombre se deriva de una palabra egipcia que significa “enfermera”, y estaba estrechamente asociado con la fertilidad de los campos, por lo que se consideró la diosa del granero.

Se realizaban ofrendas de los primeros frutos, así como himnos cantados a la estatua de Renenutet, por la cosecha recolectada. Aunque su nombre aparece por primera vez en el Imperio Antiguo, en los textos de las Pirámides no se representa en el arte hasta el Imperio Nuevo La diosa Renenutet era adorada por todos en Egipto y su culto tuvo especial relevancia.

Foto Vía: ALEXANDRA

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Categorias: Leyendas egipcias



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