Tanedyemy, la desconocida reina de la tumba QV33

Valle de las reinas

Aunque los arqueólogos y egiptólogos han arrojado muchísima luz sobre el Antiguo Egipto, lo cierto es que en muchos casos sigue siendo un auténtico misterio. No es raro que de vez en cuando encuentren lugares ocultos, pergaminos extraños o incluso tumbas desconocidas de personas desconocidas que alteren un poco el orden de los reyes y reinas de las dinastías.

Es el caso de Tanedyemy, una princesa y reina la cual se cree que habría vivido en la dinastía XIX, aunque ni tan siquiera ese dato puede ser corroborado.

Este nombre era totalmente desconocido hasta que encontraron una pequeña tumba en el Valle de las Reinas. La tumba QV33. No existía absolutamente ningún documento o representación de esta misteriosa mujer, nada que pudiera ayudar a los egiptólogos ubicar la momia en un periodo concreto. Por eso, en un principio se creía que databa de la dinastía XX, si bien al final se han terminado por decantar por la dinastía XIX.

Su nombre, parecía indicar que podía ser hija de Horemheb, el último faraón de la dinastía XVIII, fruto de su unión con la Gran Esposa Real la reaina Mutnedyemet. Si estos datos son ciertos, pues tan sólo son hipótesis, Tanedyemy habría jugado un papel fundamental en el cambio dinástico, pues se habría desposado con un faraón de la siguiente dinastía.

Esto sería debido a que su padre no tuvo hijos varones. Así, el cambio de trono sólo se podía hacer mediante su visir, Ramsés I. A pesar de que un rey podía designar sin problema su sucesor, lo cierto es que en las relaciones entre ambos debía existir alguna relación familiar. Por este motivo no era extraño que en estas circunstancias, el hombre seleccionado desposara a alguna de las hijas del faraón.

El problema es que a pesar de que en su tumba se puede ver que ostentó el título de Gran Esposa Real, lo cierto es que Ramsés I ya era muy anciano para poder traer descendencia, además, a éste sólo se le conoce su esposa Sitra, su mujer de toda la vida.

Así pues, podría ser que Tanedyemy, en vez de desposarse con Ramsés I lo hiciera con su hijo, Sethy I.

La explicación que se da al tema de borrar todo su rastro se debe a la misma que el hijo de Sethy I, Ramsés II, lo haría con sus dos esposas principales (Nefertari e Isis-Nefert), ocultar su ascendencia real. Si Tanedyemy era hija de Mutnedyemet, estaría directamente emparentada con los considerados herejes de la Crisis de Amarna, Nefertiti y Ay, condenados al olvido eterno.

Una vez más el paso del tiempo se vuelve infranqueable para poder arrojar un poco de luz a esta historia, que como muchas otras, descansan durante siglos en los valles plagados de tumbas del Antiguo Egipto.

Foto vía: joselull

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Categorias: Leyendas egipcias, Luxor



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