Geb, el dios creador de los egipcios

GEB

En la mitología egipcia, Geb es el dios creador. Es el principio de la vida, la fertilidad. Era una deidad tan importante, que la tierra pasaba automáticamente a llamarse “La Casa de Geb”.

Aunque al principio se cree que era un dios local, representado como ave acuática. Poco a poco fue ganando protagonismo en la mitología egipcia. No se sabe donde se originó el culto, aunque seguramente pudiera ser en Heliópolis, lugar en el que su hermana y esposa, Nut, daría a luz el Gran Huevo del que surgió el dios Sol bajo la forma del ave Fénix. Por este motivo fue conocido como el Gran Cacareador o el Gran Graznador, aunque en muchísimas ocasiones es más conocido como el Príncipe de los Dioses.

Es el dios de la superficie terrestre, pero también de la parte inferior de esta. Así, Geb tendría un papel fundamental en el Libro de los Muertos. Vigilaba la Sala del Juicio, manteniendo además a los espíritus que no habían sido justos. Además, también se dice que era guardián de las puertas del Duat.

Su padre Shu, dejó como heredero de su trono a Geb tras la conspiración de Apofis. Así, Geb se convirtió en el tercer faraón divino.

Era representado como un hombre de piel verde oscura. Esto era debido a que intentaban hacer alusión al color de la tierra del Nilo y su vegetación. Además, cuenta con la corona del Bajo Egipto y un ganso en la cabeza.

En muchas ocasiones es representado recostado en el suelo, con su miembro viril erecto intentando alcanzar a su esposa y hermana Nut, todo sea dicho sin éxito.

Se consideraba a Geb como proveedor de los minerales y piedras preciosas que habían en el subsuelo. Por este motivo contaba con una naso dedicada en la Capilla de los Reyes de Serabit el Jadim, junto a las minas del Sinaí.

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Categorias: Mitologia egipcia



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