La revolución artística de Akenatón

Akenaton

Akenatón pasó a la historia como el faraón hereje. Un hombre que rompió con la tradición religiosa imperante hasta su tiempo, creó una nueva capital e intento establecer una auténtica revolución ideológica. No obstante, esto no fue lo único que haría Akenatón durante su reinado; y es que el faraón hereje, también impondría una revolución estética, quizá un tema menos comentado pero de lo más importante. Anularía las antiguas normas estéticas establecidas hasta sus días, exigiendo así que los artistas se movieran por otro tipo de estética, una que representara fielmente lo que veía.

Se oponía con fervor al estilo artístico arcaico y formal. Más bien, intentaba que los artistas que lo retrataban, se basaran en una corriente mucho más naturalista y dinámica. Pretendía que el arte se acercara muchísimo más a la realidad, llegando incluso a un expresionismo exagerado.

Hasta el momento, en el arte egipcio no se utilizaba la perspectiva en las imágenes murales. Esto era debido a que el tamaño determinaba el grado de importancia del personaje respecto del resto de componentes. Además, en cuanto a las figuras humanas, se dibujaban completamente de perfil, tan sólo los ojos y el torso estaban de frente.

Akenatón no quería embellecer su figura o la de su familia. Tampoco quería que lo glorificaran mediante retratos. Akenatón tenía interés en que su persona fuera retratada tal cual era en la vida real, sin añadidos. Esto le hacía romper de forma drástica con sus predecesores, pues por ejemplo, ya no había problema a la hora de representar defectos físicos.

Innovó por medio de su interés en los paisajes, en la perspectiva así como en la búsqueda de las escenas más cotidianas en las pinturas. Por este motivo, podía ser retratado como faraón amante, acariciando el rostro de su esposa, o como faraón padre, jugando con sus hijos.

Todo esto hace que el periodo artístico durante su reinado fuera realmente libre, renovador. Consolidó un modelo estético que incluso tras su muerte seguiría vigente hasta finales del Imperio Nuevo; y es que Atentón daba un portazo a todos los formalismos, dejando entrar como una bocanada de aire fresco nuevas tendencias como el naturalismo.

Foto vía:  lineaserpentinata

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Categorias: Arte egipcio, Egipto



Comentarios (1)

  1. ireneo dice:

    Solo agradecer por sus articulos a esta pagina,me parece excelente…………….

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