Hatshepsut, la primera faraona de Egipto

Hatsheput

La reina Hatsheput fue una de las primeras mujeres en coronarse como reina de Egipto (entre 1479 a.C hasta 1457 a.C), y su historia es una de las mejor documentadas, pese a los intentos de su sucesor Tutmosis III y y luego de Ramsés II de borrarla de los registros históricos. Debido a que el título de Faraón no tenía una forma femenina debemos hablar de ella como “reina”.

Hatsheput era hija del faraón Tutmosis I (XVIII dinastía) y de su esposa Ahmose, llegando al mundo en un momento de gran prosperidad para Egipto, que había logrado expandir sus fronteras hasta la misma Babilonia. Sus dos hermanos mayores fallecieron antes de contar edad para acceder al trono, así que la joven Hatsheput era la principal heredera, pero la línea sucesoria estaba vetada a las mujeres, por lo que fue un hijo de Tutmosis I con una de sus concubinas quien heredó el trono.

Debido a que en el Antiguo Egipto el casarse entre hermanos era práctica permitida en la realeza, por preservar la sangre real, Hatsheput se casó con su hermanastro Tutmosis II, quien sólo permaneció durante unos 4 años en el poder antes de fallecer. Tutmosis II dejó como heredero, igual que hizo su padre, a un hijo concebido con una concubina, debido a que con Hatsheput no tuvo descendencia masculina, pero sí una hija llamada Neferure.

Hasta que Tutmosis III tuvo edad para reinar en 1473 a.C., Hatsheput gobernó Egipto en calidad de Regente durante aproximadamente 10 años, llevando sobre su cabeza la Doble Corona de Egipto.

El reinado de Hatsheput fue llevado con inteligencia y diplomacia, y tuvo que entablar una especial amistad con la clase sacerdotal mediante generosas donaciones, consiguiendo que los sacerdotes levantasen el veto a las mujeres, así como a la Familia Real en las ceremonias religiosas. Su habilidad con la política y la diplomacia fueron sus armas para poner de su parte a los distintos grupos de poder.

También se auto-proclama hija de Amón, y gracias a esta condición divina, se le otorgan privilegios dentro del culto y acceso a todo tipo de ventajas legales. Esta práctica se conocía como Teogamia, y debía consolidar al monarca como un Dios viviente, y Hatsheput decía haber heredado este derecho de su abuela, considerada la primera esposa divina.

Pese a haber sufrido 6 conflictos militares a lo largo de su regencia, el gobierno de Hatsheput se caracterizó por la paz y las obras públicas, aprovechando los fondos del estado en mejorar el aspecto de sus ciudades.

Una de las obras relacionadas con ella que han perdurado hasta nuestros días es un obelisco en la ciudad de Karnak, en el que reafirma su ascendencia divina como hija del dios Amón. También mandó construir el recinto de las barcas sagradas de la ciudad de Luxor y la Capilla Roja del templo de Amón, en Karnak.

Otra es su mausoleo excavado en la roca y situado de Deir El Behari (en la actual Luxor), considerado como uno de los más bellos de Egipto. Este templo y el obelisco fueron diseñados por Senenmut, el Arquitecto Real, de quien muchos historiadores piensan que quizá fue amante de la reina y auténtico padre de Neferure, debido a que fue el único plebeyo que fue enterrado con ella.

Foto vía: egiptoforo

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Categorias: Historia de Egipto



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