El origen de los primeros egipcios

piramides de Gizeh

Egipto siempre ha interesado. Una civilización tan sumamente rica y avanzada para su tiempo, que incluso a día de hoy sigue sorprendiendo. No es de extrañar que por tanto, uno de los temas que más interesan sea el origen de la misma.

Lo cierto es que cuenta con tanta antigüedad que es muy difícil situarnos en el principio. El origen de los egipcios. Así, muchas han sido las hipótesis que han ido surgiendo a lo largo de los años. Por ejemplo, en 1939, Flinders Petrie, tras estudiar durante más de setenta años las antiguas civilizaciones egipcias, llegó a la conclusión que la misma no se había originado en el Valle del Nilo, sino que venía de otro lugar y que finalmente se habían aclimatado; y es que para Petrie el continente africano era demasiado primitivo como para ver nacer a una civilización de la talla de los egipcios.

Otras teorías e hipótesis situaban el origen de los egipcios en una región llamada Punt, ubicada en la costa somalí. Venidos del sur africano, estos habitantes se convirtieron en indígenas de las orillas del Nilo. Posteriormente habían sido sometidos por invasores septentrionales que fueron los portadores de una civilización más elevada. Así, el origen habría sido la mezcla de ambos lugares.

En la actualidad contamos con algunas teorías bastante más afianzadas y apoyadas en descubrimientos arqueológicos. Así, según parece ser, los egipcios se remontan nada más y nada menos que a la prehistoria. Todo apunta a que los primeros habitantes del Valle del Nilo eran pastores nómadas que venían de zonas como Libia y Numidia, nada más y nada menos que en el año 6.000 a.C.

No obstante, estos no fueron los únicos en viajar al Valle y formar la civilización egipcia. Según parece ser, también se unieron tribus camitas que venían de Etiopía, así como tribus semitas venidas de Arabia. Es precisamente la fusión de todas estas etnias la que finalmente originó el pueblo egipcio.

Eran moradores nómadas que vivían en clanes. No obstante, llegó un momento en el que la necesidad de organizarse para aprovechar los recursos era esencial. Fue así como poco a poco se unieron varios de estos clanes dando lugar a principados independientes que se llamaron nomos, los que posteriormente irían confederándose para formar los reinos del Alto Egipto y Bajo Egipto.

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Foto vía: egiptofaraonico

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Categorias: Egipto, Historia de Egipto



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