Sobre Egipto

el blog de Egipto y sus ciudades
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Archive for the ‘Antiguas ciudades’

El conjunto de templos de Filae

Mayo 12, 2008 By: Maria Jose Rubin Category: Antiguas ciudades, Egipto No Comments →

A once kilómetros de Asuán, en la mayor de tres islas de rocas graníticas, se erigió un colosal complejo en honor de la diosa Isis. Se trata de uno de los tres edificios religiosos de la época ptolemaica que mejor se conservan en la actualidad. Hoy se lo conoce como la “perla de Egipto”.

Templo de Isis, Filé

Isis fue una de las principales diosas de la religión egipcia. El monumental conjunto de edificaciones que se le dedicó comenzó a construirse en el siglo IV a.C., bajo el gobierno del faraón Nectanebo I, y fue el último bastión de la religión y de la escritura jeroglífica egipcia.

Desde el inicio de las obras de edificación, los sucesivos soberanos añadieron monumentos y decoraciones al complejo: faraones egipcios, emperadores romanos y gobernantes griegos quisieron dejar su marca en honor a la diosa. Como resultado, el conjunto exhibe una fantástica mezcla de los más diversos estilos artísticos y arquitectónicos. Combina elementos propios del arte egipcio de períodos tardíos con las innovaciones aportadas por griegos y romanos.

El templo principal, consagrado a Isis, alberga una joya de la cultura egipcia más reciente. Se trata de las inscripciones más modernas que se conservan en demótico –datadas en el 452 d.C.– y en jeroglífico, pertenecientes a Maximino Daia y fechadas en el 394 d.C.

Debido a la construcción de la primera presa de Asuán, el grupo de edificios pasaba extensos períodos totalmente anegado. La proyección de la segunda presa agravó la situación, ya que amenazaba con sumergir la isla y sus edificaciones completamente bajo las aguas. Por tanto, entre 1972 y 1980, los templos fueron desmontados bloque a bloque y reconstruidos –al igual que ocurrió con los monumentos de Abu Simbel–, recreando la topografía original de la isla de Filé.

Con el patrocinio de la UNESCO, que nombró al complejo Patrimonio de la Humanidad, fue reubicado en el islote de Agilkia, a poca distancia de allí. En marzo de 1980, ya restaurados, los templos fueron reinaugurados.

Si tienes ocasión no dejes de visitarlo por la noche, momento en que se realiza un impresionante espectáculo de luz y sonido.

Información práctica

  • Entrada: 35 libras egipcias
  • Espectáculo de luz y sonido: 33 libras egipcias

Foto Vía: terra.es

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El interior del Ramesseum

Mayo 08, 2008 By: Maria Jose Rubin Category: Antiguas ciudades, Egipto No Comments →

Considerado el más destacable de todos los templos atribuidos a Ramsés II, el Ramesseum recibió el más alto homenaje posible –el plagio– de parte de Ramsés III, quien lo imitó fielmente al construir su propio templo, en Medinet Habu. Destinado a la adoración del faraón y a la conservación de su memoria después de su paso por el mundo de los vivos, el Ramesseum fue además centro económico, cultural y religioso de la dinastía de Ramsés II.

Bajorrelieve en el Ramesseum

Bajorrelieve en uno de los muros del Ramesseum

Atravesando dos pilonos y dos patios, se llega a la sala hipóstila. De ella quedan en pie treinta y nueve de las cuarenta y ocho columnas originales, decoradas con escenas que presentan al rey ante diferentes dioses. El techo que sostienen, que permanece muy bien conservado, fue bellamente decorado con estrellas de oro sobre un fondo azul. En los muros de la izquierda fueron representados los hijos e hijas de Ramsés, en procesión.

El santuario está compuesto por tres cuartos consecutivos, de ocho columnas. Uno de ellos albergaba la barca sagrada. Se conservan fragmentos del primer cuarto, cuyo techo está adornado con escenas astrales, y algunos restos del segundo.

Junto a la sala hipóstila se encuentra un pequeño templo dedicado a Tuya, madre de Ramsés. Allí había sido emplazada originalmente la estatua de la reina, de 227 centímetros de alto, pero en tiempos de Calígula fue transportada a Roma. A la derecha de la sala pueden contemplarse aún los cimientos de lo que fue un templo dedicado a Seti I.

En 1829, Jean-François Champollion visitó las ruinas y fue el primero en identificar allí los nombres y títulos de Ramsés II. Él acuñó el nombre de Ramesseum para el templo que originalmente se llamaba “Casa del millón de años de Usermaatra Setepenra que une la ciudad de Tebas con el reino de Amón“. La traducción que hizo Champollion de los jeroglíficos que halló permitió el descubrimiento de la finalidad del edificio y de la identidad de su constructor. Papiros fechados en el siglo XI a.C. señalan que funcionaba allí una importante escuela.

Información práctica

  • Horario: todos los días, de 6:00 a.m. a 17:00 p.m.
  • Entrada: 25 libras egipcias.

Foto Vía: cleopatra.com

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Abidos: el culto a Osiris y los escritos antiguos

Mayo 05, 2008 By: Maria Jose Rubin Category: Antiguas ciudades, Egipto, Historia de Egipto No Comments →

Ciudad de preponderancia durante los años anteriores a las dinastías de Egipto y posteriormente, durante los primeros gobiernos faraónicos, es hoy depositaria de dos importantísimos testimonios del mundo antiguo: el templo de culto a Osiris y los documentos escritos de más antigüedad conocidos hasta la fecha.

Templo de Osiris, Abidos

Desde siempre, Abidos fue centro de culto. En un principio se trataba de la adoración a Jentyamentiu, el dios principal de la zona. Desde el final del Imperio Antiguo comenzó a ser asociado con Osiris, y progresivamente se fusionó con él hasta transformarse en un aspecto de él. El cementerio protodinástico situado en Abidos se identificó como lugar de enterramiento de Osiris, y mitológicamente se le asignó la tumba del faraón Dyer.

La capilla funeraria construida por Pepy I se convirtió con el tiempo en el Gran templo de Osiris, en donde tenía lugar el culto en el que se representaban su muerte y resurrección. Importantes contingentes de peregrinos se trasladaban hasta allí desde todos los rincones del país para formar parte de estas celebraciones. Las ruinas del templo aún son visibles en el recinto de Abidos.

En el año 1997 fue hallado el enterramiento del soberano predinástico Escorpión I, en la necrópolis de Umm el-Qaab, en Abidos. Allí, un equipo del Instituto de Arqueología Alemán, que efectuaron el descubrimiento, encontraron documentos históricos de un valor impensado. Se trata de 300 jarras y tablillas de arcilla, los testimonios escritos más antiguos conocidos hasta el día de hoy. El análisis realizado mediante la técnica conocida coloquialmente como Carbono-14 arrojó resultados sorprendentes: las piezas datan de 3300 a 3200 a.C.

Las inscripciones en ellas, algunas talladas y otras dibujadas en tinta, constan de caracteres jeroglíficos. Es decir, constituyen el testimonio de un sistema de escritura compuesto por signos fonéticos, alejado de la tradicional escritura ideográfica correspondiente al período, la única de que se tenía noticia hasta entonces. Sus líneas informan acerca de los impuestos pagados en especies al rey: se enumeran, entre otros, el aceite y el lino. También se hace mención de la ciudad en la que fueron hallados.

Información práctica

Cómo llegar: en convoy desde Luxor. Sale uno cada mañana.

Entrada: 20 libras egipcias. Acceso a todas las atracciones del recinto.

Foto: uned.es

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