El templo de Ramsés II: el corazón de la arquitectura egipcia

El interior del Templo de Ramsés II deja a la vista dos hechos ineludibles: el propósito de glorificación con que el faraón ordenó su construcción y la maestría de quienes se encargaron de una obra arquitectónica que, además de estar entre las mejores conservadas de Egipto, es sin dudas una de las más fascinantes de la Antigüedad.

Santuario, templo Ramsés II, Abu Simbel

Santuario, Templo de Ramsés II

La Gran Sala Hipóstila exhibe ocho pilares osiríacos sobre los que se apoya un total de 32 colosos que representan a Osiris con los rasgos de Ramsés II. O, leído de otro modo, colosos de Ramsés elevado a la categoría de dios. Las estatuas de la izquierda llevan la corona del Alto Egipto y las de la derecha la doble corona, símbolo de la unión de las dos Tierras. Cada uno de ellos mide alrededor de 10 metros de altura, y sostienen el techo de la sala, decorado con pinturas que representan a la diosa Nejbet con las alas desplegadas, y también algunos textos reales.

Los muros de la sala presentan escenas relacionadas a las batallas en Siria, Libia y Nubia, la batalla de Qadesh, el sacrificio de prisioneros a Ra-Harmajis y al mismo Ramsés II divinizado, todo ello claramente dirigido a exaltar la figura del faraón y a engrandecer sus triunfos.

Muros Sala Hipóstila, Templo

Batalla representada en un muro de la Sala Hipóstila

Una segunda sala hipóstila cuenta con cuatro pilares cuadrados, con imágenes del rey abrazado por distintas divinidades. Desde allí, atravesando tres puertas sucesivas, se accede a la sala de ofrendas, que muestra escenas relacionadas con los ritos en honor de los dioses, las ofrendas y los rituales de adoración.

Hacia el final del templo se encuentra el Naos o santuario–, en donde destacan cuatro estatuas talladas en la roca. Se trata de Ptah, Amón-Ra, Ramsés II divinizado y Ra-Horajti, todos en posición sedente. Este sector del monumento es uno de los más sorprendentes, y la precisión con la que fue edificado nos habla del dominio que los egipcios tenían de la matemática y de la arquitectura. Durante los días 20 de febrero y 20 de octubre, el nacimiento y la coronación de Ramsés II respectivamente, los rayos solares ingresaban al santuario de tal modo que iluminan las caras de Amón, Ra y Ramsés. El rostro de Ptah permanece en la penumbra, ya que se trata del dios de la oscuridad. En la actualidad, este fenómeno tiene lugar con dos días de retraso, debido al desplazamiento que el templo sufrió entre 1964 y 1968 –junto a otros que se hallaban en su misma situación– con el fin de ponerlo a salvo de las aguas de la crecida del Nilo.

Información práctica

Foto Santuario: Egiptología.org

Foto muros Sala Hipóstila: galizacig.com

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Categorias: Abu Simbel, Asuan, Egipto, Turismo en Egipto



Comentarios (4)

  1. claudia dice:

    todo esta chevere pero me gustaria conocer la tumba o la momia de ramses

  2. Maria Jose Rubin dice:

    Gracias por la sugerencia, Claudia. Hemos publicado un post acerca de la tumba de Ramsés II. Este es el link: https://sobreegipto.com/2008/06/17/la-tumba-de-ramses-ii/

    Proximamente estaremos visitando su ajuar fúnebre, que hoy se encuentra en el Museo Egipcio de El Cairo, del que puedes leer algo aquí: https://sobreegipto.com/2008/03/30/el-museo-egipcio-de-el-cairo/

  3. natalia dice:

    Me parecio una pagina muy interesante ya que tenemos que hacer un trabajo para el colegio y aca encontre muchisima informacion me parecio muy linda la pagina…

  4. shoo dice:

    hola… muy linda la pag… me sirvie para el cole a mi tambn, me intereso mucho lo del templo de Abu Simbel. Me fascinan los egipcios…

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