El Palacio de Apries, en Menfis

Palacio de Apries, Menfis

Durante mucho tiempo, aunque en períodos intermitentes, Menfis –al sur de El Cairo– fue la capital y ciudad más importante de Egipto. Numerosos monumentos se construyeron allí, y hoy evidencian la prosperidad y la magnificencia de que supo gozar la antigua región. El Serapeum, el Coloso de Ramsés II, la Esfinge de Alabastro son sólo algunos ejemplos, al igual que el Palacio de Apries, que visitaremos en esta ocasión.

Lo que en nuestros días conocemos como Menfis, en la antigüedad incluía más de un asentamiento de importancia. Desde Dashur, al sur, hasta Giza, en el extremo norte, otros famosos nombres como Sakkara, Abusir y Abu Rawash eran parte de esta gran urbe que se extiende sobre las márgenes occidentales del río Nilo.

Apries gobernó Egipto entre los años 589 y 570 a.C., y a pesar de que las bases de su reinado se encontraban en la antigua Sais, construyó su palacio real en Menfis, dejando testimonio de que, por esta época, la capital recobraba algo de la fuerza perdida durante los períodos anteriores.

En el camino hacia Sakkara, es posible detenerse a admirar las ruinas de lo que fue un monumento fastuoso. La plataforma sobre la cual se encuentra está situada a 13 metros del suelo. Durante las excavaciones de 1908 y 1910 surgieron a la luz algunos fragmentos de las paredes de ladrillos de barro que lo constituían. Algunas de las columnas que sostenían el edificio conservan el nombre de Apries.

Parte de la inmensa entrada al palacio muestra escenas que representan al rey ofrendando a los dioses durante el festival de Sed –o el jubileo–. Destacan por su interés, al ejemplificar los rituales, las ropas y las poses correspondientes al Antiguo Imperio.

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Categorias: Antiguas ciudades




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