Pintura mural en las tumbas

pintura mural egipcia 

Al tener una visión muy positiva de la vida después de la muerte, los antiguos egipcios anhelaban una eternidad en la pudieran seguir disfrutando de los placeres que tuvieron en vida. Las pinturas que decoran las tumbas estaban al servicio de temas religiosos y mágicos, y las escenas que se ven representadas no tenían por finalidad recordar la vida sino garantizarla en el más allá, con todas las actividades que la persona había realizado. Las principales escenas de las tumbas muestran los deleites de las buenas cosechas, la belleza de la naturaleza, el goce de la caza, las fiestas, la música y los juegos. Así, este arte tenía una finalidad específica que no era estética, y debía representar las cosas de un modo evidente para que sobrevivieran a la muerte, como si todo aquello que se pintaba adquiría mágicamente la vida. El dueño de la tumba y su familia continuaban viviendo, incluso también sus servidores, los víveres que todos necesitaban, los campesinos, los viñateros, los músicos y bailarinas, etc.

Cuando se representaba una figura, era esencial pintar todas las partes del cuerpo, ya que si se tapaba, por ejemplo, una pierna, el resultado sería vivir durante toda la eternidad sin poder caminar. De ahí que se fijó la “ley de máxima representación” para la representación del cuerpo humano: se dibujaba siempre la cabeza de perfil, un ojo de frente, los miembros de perfil, el torso de frente. Esto explica la similitud de las figuras humanas egipcias a lo largo de los siglos, ya que respondían a un sistema de representación de la realidad eterna. No les importaba la innovación ni la originalidad, sino prevenir cualquier error de comprensión que pudiera traer problemas al difunto en su otra vida.

Generalmente los personajes importantes se dibujaban vueltos hacia la derecha, con la pierna izquierda avanzada, además de la diferencia de tamaño que indica la jerarquización social. Los hombres se pintaban de un color marrón más obscuro, mientras que las mujeres de un color más claro que llegaba incluso en ocasiones hasta el amarillo. Además, las figuras son siempre jóvenes, esbeltas y bellas, completamente idealizadas. Tampoco se encuentran expresiones intensas, todo es eterno, sereno y ordenado.

Existen formas de representación que se mantuvieron inmutables durante siglos porque se consideraban eficaces. En el Antiguo Egipto no se conocía la técnica del fresco, que es la más duradera y eficaz para la pintura mural. Sin embargo, muchos trabajos se han conservado gracias al clima extremadamente seco de la zona y al hecho de estar protegidas en el interior de las tumbas. Los muros de las tumbas y de los templos se pintaban al temple, una pintura compuesta por un pigmento diluido en agua. A éste se le agregaba leche, huevo o caseína, para que se adhiera el pigmento a la pared. Los colores que utilizaban eran muy simples, predominan los ocres (rojos, amarillos, marrones), blanco, azul, verde y negro. Estos se aplicaban con un junco delgado cuyo extremo se mascaba para usarlo a manera de pincel. En algunos casos se realizaban sobre un bajorrelieve muy suave.

Lo primero que hacía el artista era marcar las líneas horizontales para separar los registros. Segundo, trazaba un cuadriculado en la pared con una cuerda empapada en pintura roja. Tercero, y respetando medidas preestablecidas, colocaba cada parte del dibujo dentro las cuadrículas. Estas indicaban cuantos cuadrados debían tener por ejemplo una mano, un antebrazo, una cabeza, etc. Cuarto, pintaba el contorno de la figura en rojo y luego destacaba la figura pintando el fondo. Finalmente, en la figura se pintaba primero la piel, después las vestimentas, las joyas y por último se volvía a contornear la figura en rojo, negro o amarillo.
Este énfasis en la delimitación precisa de las figuras les valió a los pintores el nombre de “escriba de los contornos”.

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Categorias: Arte egipcio, Egipto, Historia de Egipto




Comentarios (4)

  1. Yarelis Melgar dice:

    me encanta egipto y estoy entendiendo muchas cosas acerca de esta región en particular gracias a sus publicaciones…. felicidades ^.^

  2. jose dice:

    Hola, por favor, ¿me podrias decir a que periodo y donde se encontro esta pintura?
    Muchas Gracias

  3. Anabella dice:

    Hola, José. Esta pintura es una escena de la caza y de la pesca de la tumba de Nakht, en Tebas, y pertenece al periodo del Reino Nuevo (c. 1400 a.C.) Aquí tenés más info:

    https://sobreegipto.com/2009/09/02/la-tumba-de-nakht-escenas-de-musica-y-baile/

    Suerte!

  4. Sofii dice:

    No me gusto para nada esa informacion ya que es falsa.. A veces las personas ya no saben que poner…

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