Bawiti, en el oasis de Bahariya

Bawiti, oasis de Bahariya, desierto egipcio 

A 300 km. de El Cairo se encuentra El-Waha el-Bahariya, el oasis más tecnológicamente avanzado de todo Egipto. Este lugar mágico, con todas las comodidades del mundo moderno, no pierde su dimensión mística y natural, y su mayor pueblo, Bawiti, es un destino imperdible del desierto egipcio.

El centro de Bawiti es una urbe moderna, con casas de ladrillos de barro y coloreada por los cultivos que se extienden en las cercanas afueras: mangos, dátiles y oliva dan a la región el toque alegre y vivo que caracteriza a todo oasis. La popularidad de Bawiti ha crecido repentinamente gracias a la necrópolis grecorromana que fue recientemente descubierta en sus cercanías.

Durante el período grecorromano, el dios egipcio Bes fue muy venerado en la región, y en Bawiti se lo consideraba el dios del vino. A él se consagraban las cosechas de los viñedos, y el gran templo que se construyó en su honor es el único que se conoce en todo Egipto.

Recién en 1988 los restos de este santuario salieron a la luz, y desde entonces ha sido una inagotable fuente de descubrimientos. Las evidencias más tardías del culto a Bes se remontan al siglo IV d.C. Las ruinas del templo, orientadas al norte, están hechas de grandes bloques de barro cocido y piedra caliza.

Varios fragmentos de esfinges fueron encontrados, y se estima que estaban originalmente ubicadas en línea a los lados de la rampa que lleva hacia la entrada norte del templo. En el otro extremo del sendero, un vestíbulo público se utilizaba para realizar las ofrendas a Bes y practicar los rituales del culto.

Una estatua del dios fue hallada en tres partes, y a pesar de la fragmentación es la representación de Bes mejor conservada que ha llegado a nuestros días. Aún pueden observarse partes recubiertas con la pintura que originalmente se utilizó para decorarla.

Detrás del vestíbulo principal, se encuentra el gran santuario, en donde también se efectuaron descubrimientos interesantes. Varios artefactos de distintos períodos permanecían aquí, y entre ellos destacan figuras de cerámica con atuendos ajustados y ornamentos típicos de los faraones. Otro importante hallazgo lo constituye un amuleto de cobre rojo con la forma de un gato sedente, acompañado de una miniatura del dios Horus.

Foto Vía: Panoramio

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Categorias: Antiguas ciudades, Egipto, Turismo en Egipto




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