El Cañon Coloreado, un destino magico

Cañon Coloreado

La región del Sinaí no siempre fue un sitio por el que se podía caminar como en nuestros días. Hace millones de años, este macizo se encontraba cubierto por las aguas del mar. Cuando éstas abandonaron el lugar, dejaron tras de sí una herencia invaluable, conformada por formaciones rocosas y un gran cañón conocido como el Cañón Coloreado.

La erosión del agua y de sus minerales salinos provocaron efectos sorprendentes en las paredes del cañón, que alcanzan alturas asombrosas. La piedra caliza y la piedra arenisca que caracterizan a esta zona adquirieron coloraciones diversas, que cubren prácticamente todo el espectro posible.

Azul, verde, rosa, ocre, amarillo: dibujos intrigantes se forman con estas tonalidades, sobre superficies moldeadas por la naturaleza. Numerosos restos fósiles han sido hallados en esta zona, todos ellos pertenecientes a animales marinos que vivieron aquí mientras las aguas les permitieron gozar del ambiente adecuado.

La ruta pavimentada del Cañón Coloreado serpentea entre la vegetación desértica y las obras de arte naturales que conforman el paisaje único del Sinaí. Ubicado en las cercanías de Nuweiba, Dahab y Sharm el Sheikh, este fantástico atractivo turístico cuenta con numerosas excursiones para disfrutar de las vistas que ofrece.

Muchos de estos recorridos incluyen una comida en compañía de los amables beduinos de la zona, siempre bien predispuestos a los visitantes. Siempre es recomendable llevar una botella de agua mineral, debido a los riesgos que se corren si se ingiere agua de la zona que no ha sido depurada.

Las temperaturas son verdaderamente elevadas, por lo cual es preferible levantarse bien temprano para poder llegar al cañón alrededor de las 7 de la mañana. Esto también brinda el beneficio de que no se habrá llenado de gente, ya que el sitio es muy concurrido por su mística belleza.

Imprimir

Categorias: Egipto, Turismo en Egipto




Deja tu comentario