Regatear con los taxistas de El Cairo

El Cairo es una ciudad grande y en constante movimiento. Sus calles, abundantes en edificios modernos y restaurantes de lujo, están también colmadas de taxis blanco y negro que circulan con libertad y se detienen en cualquier sitio si uno les hace una seña. En ocasiones, no frenan inmediatamente, sino que reducen su velocidad mientras pasan cerca de uno.

Esto no es una muestra de antipatía. Es una costumbre muy arraigada que exige al potencial pasajero que indique –a gritos, si es necesario– el destino hacia el cual pretende viajar. Si el taxista considera conveniente aceptar el trabajo, se detendrá finalmente para que el viajero suba.

Eso si, una actividad relacionada con el comercio que identifica a todo Egipto es el regateo. Para los turistas que proceden de culturas, en donde esto generalmente no se practica, puede resultar incómodo, y hasta molesto, iniciar una discusión acerca del precio que se pagará por un bien o servicio. Pero si viajas a El Cairo tendrás que armarte de valor y lanzarte.

La mejor decisión es la de relajarse. Al fin y al cabo, estamos disfrutando de un bello país y de su gente: empaparse de sus costumbres es una buena forma de estrechar lazos y apreciar los valores de un pueblo diferente al propio. De modo que, a quitarse la vergüenza, y a regatear.

Sin embargo, cabe tener en cuenta que no es sino hasta después de la llegada a destino cuando llega el momento de comenzar el trato. En caso de querer fijar un precio con anterioridad, es probable que el regateo dure todo el viaje, lo que puede resultar, ahora sí, algo tenso.

Generalmente, los taxistas son sensatos y se muestran satisfechos con una paga justa. Si el precio que ofrecemos no contenta a nuestro chófer, es probable que estemos ofreciendo en verdad una cifra muy baja.

Una excepción a tener en cuenta es el viaje al aeropuerto: suele ser entre 5 y 15 libras egipcias mayor que el costo del viaje de llegada –es decir, desde el aeropuerto hasta la ciudad, que ronda las 20 LE. No hay un motivo certero para esto: será cuestión de aceptar el cambio.

Foto Vía: Pbase

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Categorias: Turismo en Egipto




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