Wadi Sebua, templo egipcio

Muchos fueron los templos que Ramsés II ordenó construir en la antigua Nubia. Uno de ellos es mundialmente conocido como el Templo de Abu Simbel, hogar cada año del maravilloso Festival que combina la historia antigua con las costumbres y tradiciones beduinas de hoy.

Otro, menos recordado pero sumamente relevante, es el hoy templo hoy conocido como Wadi Sebua, que en sus orígenes recibía el nombre de Hogar de Amón. Después de la construcción de la Presa de Asuán, que puso en peligro a numerosos templos nubios, fue trasladado a la región en la que hoy se encuentra, de la que, además, adoptó su nombre.

Dedicado a Amón Ra y a Ra Horajty, este templo fue edificado en el mismo estilo que el Templo de Abu Simbel, con una avenida de esfinges que guía directamente hasta los dos patios que anteceden la escalera principal. Esta vía de acceso da nombre al recinto, el cual se conoce como Valle de los Leones.

El recinto amurallado está protegido por altas paredes de ladrillo de más de un metro de ancho que conforman un rectángulo de 35 por 80 metros. Antiguamente, la entrada estaba flanqueada por una inmensa estatua de Ramsés II y una esfinge, cuya cabeza era la del faraón. Lamentablemente hoy ya no se encuentran allí.

Atravesando el primer patio se llega al segundo, en donde numerosas inscripciones en la base de estatuas de Ramsés hacen referencia al festival de Sed y expresan el deseo de una larga vida para el faraón. En la parte sur, un altar dedicado a Ra Horajty sí que permanece intacto y resulta fascinante.

Por otra parte, una escalera lleva hasta la terraza, perteneciente a la sección del templo construida en piedra. Allí, la estructura tripartita clásica es la que reina: un patio, una sala hipóstila y los santuarios.

Para otorgar aún mayor majestuosidad y solemnidad al templo, cuatro colosos de Ramsés II de casi 6 metros de altura conforman la fachada.

Foto Vía: Egipto

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Categorias: Abu Simbel




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