El banquete funerario del Antiguo Egipto

banquete funerario

Los antiguos egipcios creían fervientemente en la vida después de la muerte y ésto los llevó a desarrollar rituales de diferentes índoles. Uno de estos era el del banquete funerario, basándose en la creencia de que el difunto tenía las mismas necesidades en el mundo de los muertos que entre los vivos.

Las momias debían tener siempre provisiones, las cuales eran suministradas por los propios familiares o contratando personas para esta función. Si no se podía cumplir con este deber fúnebre, las representaciones pintadas en las tumbas funcionaban como sustitutos: se representaban a los campesinos trabajando la tierra, cuidando a los animales, produciendo el vino o cerveza, etc., mientras el difunto aparece sentado frente a la mesa cargada de ofrendas.

Esta mesa de ofrendas se constituía principalmente por pan y cerveza, las ofrendas típicas, pero no sólo por ser los alimentos esenciales de la antigua cultura egipcia, sino porque además simbolizan la resurrección de Osiris. El pan y la cerveza están hechos a partir de granos, símbolo del dios de los muertos, y el pan es además símbolo de abundancia.

En el Imperio Nuevo hubo un período de grandes riquezas gracias a las conquistas asiáticas y el comercio, y los nuevos lujos se vieron reflejados en la sofisticación del mundo de ultratumba. La mesa de ofrendas se llenó de exquisitos manjares, convirtiéndose en un verdadero banquete que incluía el espectáculo de músicos, bailarinas y juegos. El reiterado tema de la mesa de ofrendas, típico del Reino Antiguo y el Reino Medio, evolucionó en un espléndido banquete funerario que recordaba las grandes fiestas populares.

En la tumba de Nebamun se puede ver la pintura de banquete, donde las elegantes damas de la corte conversan mientras son atendidas por los servidores. La elegancia y ostentación se hacen presentes en los perfumeros sobre las cabezas, los grandes aros en las orejas y los lujosos pectorales que adornaban los cuellos.

En las cámaras cercanas se complementaba el lujo del banquete funerario con vestidos, joyas y los infaltables “respondientes”, aquellas figurillas que reemplazan al dueño de la tumba en las labores pesadas.

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Categorias: Historia de Egipto




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