Thot, el dios de los escribas

La función de los escribas en el Antiguo Egipto era tan importante que contaban con su propio dios: Thot. Este era el inventor y protector de la escritura y de la sabiduría al que acudían todos los demás dioses para pedir ayuda y buenos consejos.

Los escribas tenían a Thot (o Dyehuty en egipcio) como dios y eso les permitía estar en una excelente posición social, muy cercana a los faraones. Pero Thot era además dios de la música, la medicina, la geometría, la astronomía, la magia y símbolo de la Luna.

También era mensajero de los dioses y aseguraba el cumplimiento de sus voluntades, siendo identificado por los griegos con el dios Hermes; por esto la ciudad principal de su culto se bautizó como Hermópolis. Allí regía la «Casa de la Vida» y se decía que Thot había codificado las ceremonias que transforman a los muertos en espíritus para que sólo sus sacerdotes las conocieran.

Tal como sucede con la gran parte de mitos, las versiones sobre su nacimiento abundan. Algunas dicen que era hijo de Ra, y en otras que nació de la cabeza de Seth, tal como la diosa griega Atenea nació de la cabeza de Zeus; sin olvidar que ésta también era diosa de la sabiduría.

Thot es un dios tan antiguo que participó en los mitos de creación y en el nacimiento de Osiris, cuando Nut pidió la ayuda de Thot para poder tener hijos. Durante los enfrentamientos entre Seth y Horus por el dominio de Egipto, Thot se alió con Isis y Horus para defenderlos de Ra, y cuando la diosa Tefnut se alejó al desierto de Nubia, llevándose con ella la humedad, Thot fue la convenció de regresar y para ello tomó la forma de un babuino. Desde entonces se lo representa con este animal, o bien con la cabeza de un ibis, una pluma y la tablilla de escriba celestial para anotar los pensamientos, palabras y actos de los hombres y pesarlos en su balanza.

Como secretario de los dioses, Thot poseía y dominaba la palabra eficaz; escribía las leyes, las cuentas, las historias y el Libro de la Vida. Como señor del calendario y escriba de los dioses, anotaba los años de cada faraón y también estaba presente en el juicio de los muertos, interrogando al difunto para saber si era merecedor de la vida después de la muerte.

La pluma de ibis, su atributo princpipal, se pesaba junto al corazón del difunto, si pesaba más que la pluma no podía pasar al mundo de Osiris; si pesaba lo mismo sí, y nada podía pesar menos que la pluma de Thot.

Imprimir

Etiquetas:

Categorias: Mitologia egipcia




Comentarios (3)

  1. ............ dice:

    kiero el mito de thoth jajaja

  2. lídia sànchez dice:

    quiero sacar información para un trabajo i no puedo

  3. joshua dice:

    Creo que la imformacion es verdadera, sin embargo es muy sencilla, se que se le relaciona con el Hermes Trismegistus.

Deja tu comentario