- Sobre Egipto - https://sobreegipto.com -

La tumba de Tutankamon, en el Valle de los Reyes

La cultura de los antiguos egipcios es algo que siempre me había llamado la atención. Por eso, haber visto las antiguas maravillas de Egipto en vivo y en directo, como te cuento desde mis post en este blog, no tiene precio. Hoy, hablamos de una de las visitas que más disfrute de mi último viaje a Egipto, El valle de los Reyes.

Tan solo la idea de pensar lo que allí hubo, no te deja indiferente. No se pueden visitar todas las tumbas, pues en algunas se está investigando aún, otras están siendo restauradas y otras no están acondicionadas para que miles de turistas las visiten cada día. Por eso, al final, tan solo se puede entrar a unas cuántas, completamente abarrotadas por los cientos de grupos que llegan simultáneamente.

Pero las tumbas por dentro merecen mucho la pena, eso hay que dejarlo claro. Algunas aún mantienen algo de colorido original, y sus pinturas, grabados y jeroglíficos a modo de decoración son absolutamente asombrosos. A causa de los innumerables saqueos que han sufrido a lo largo del tiempo y del paso de los años, hay al menos un par de tumbas que no están muy bien conservadas.

La tumba de Tutankamon

La única encontrada tal y como estaba originalmente es la famosísima tumba de Tutakamon, que nunca fue saqueada. Se puede entrar en ella, eso sí, se paga aparte. La máscara y todos los tesoros que los investigadores descubrieron dentro de ella se pueden ver en el museo de antigüedades de El Cairo, como ya te hemos contado.

En el Imperio Antiguo, enterraban a los faraones en las pirámides. Pero con el paso del tiempo, y seguramente por dos razones casi obvias, (la cara construcción de las pirámides y señalización tan clara de la tumba que las hacía fácilmente saqueables), decidieron cambiar el sistema e ir enterrándolos en tumbas excavadas en las roca, como estas del Valle de los Reyes.

Tienes que tener en cuenta que dentro de las tumbas, no está permitido sacar fotos ni grabar. Pero aun así, vale con el recuerdo de haberlas visitado, que se queda guardado en la retina para toda la vida. Y es que algo tan impresionante, es difícil de olvidar.