La historia de Akhenaton, el faraón hereje

Akenaton

La figura de Akhenatón ha provocado un verdadero conflicto de opiniones entre los estudiosos. Algunos historiadores le consideran como un hombre sumergido en una espiritualidad desconocida hasta entonces en la Antigüedad, incapaz de resolver los complicados asuntos del Estado, pero creador de un culto monoteísta completamente novedoso.

En este post vamos a contarte la curiosa vida de este faraón egipcio, considerado por muchos el «faraón hereje», pues cambió el orden religiosos existente en el Imperio del antiguo Egipto. Otros opinan que fue un personaje dominado por la ambición personal, capaz de arrastrar al país al borde del desastre.

Akhenatón se desenvolvía en una corte donde sus propios padres y algunos importantes intelectuales como Amenhotep, arquitecto y científico o los también arquitectos Suti Y Hor, fomentaron una apertura teológica que posiblemente estuviera vinculada a intereses políticos, pero que contribuyó a la formación del carácter y pensamiento religioso del futuro faraón.

El comienzo del reinado de Amenofis IV aún encierra numerosas dudas, se ha debatido con gran intensidad la cuestión de si existido un período de corregencia entre padre e hijo. Si vemos la escena grabada en el tercer pilono de Karnac, donde podemos ver a Amenofis III junto a la figura de otro rey que aparece en un plano secundario, esta idea cobra fuerza.

El cambio religioso provocó también un cambio en los cánones artísticos. La llamada «revolución amarniana», significó un periodo muy interesante en el arte egipcio, pues se pasó del hieratismo monumental (esculturas y pinturas rígidas, sin expresión en la cara, y divinizadas) a un curioso y descarnado naturalismo, en el que la figura pierde su caracter divino y en el cual se notan hasta destellos de ternura (como, por ejemplo, se puede apreciar en la estela que representa a Nefertiti con sus hijas pequeñas o en el famoso busto que representa a la célebre soberana).

El culto al dios solar Atón está plenamente desarrollado en el cuarto año del reinado de Akhenatón . Karnac acoge el culto a Atón y se multiplican la ofrendas a esta divinidad. De los cuatro templos solares construidos en Karnac queda muy poco, sin embargo, nos ha llegado, inscrita en los restos de los santuarios, la primera imagen del disco solar extendiendo sus rayos que terminan en pequeñas manos.

Más tarde, un nuevo orden religioso será impuesto definitivamente por Akhenatón, en estrecha colaboración con la esposa principal, la bella Nefertiti, personaje que fue fundamental en el paréntesis histórico que representa el reinado del Faraón Hereje.

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Categorias: Historia de Egipto




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