Los monumentos del Imperio Nuevo

Karnak

El Imperio Nuevo en Egipto se caracterizó por una gran proliferación de monumentos y fascinantes piezas arquitectónicas, contrario a lo acaecido durante el breve Imperio Medio. Se extendió entre las dinastías XVIII y XX, y es de esos tiempos que tenemos un mayor conocimiento acerca de las costumbres y, desde ya, de las construcciones egipcias.

Muchos de los más emblemáticos edificios de Egipto fueron edificados en el Imperio Nuevo, al igual que otros inmensos despliegues de arquitectura. El Valle de los Reyes y el Valle de las Reinas son dos ejemplos mundialmente famosos. Estas grandes necrópolis ubicadas al oeste de Tebas, casi frente a Karnak, fueron enterrados los monarcas de la época.

En la dinastía XVIII, se erigió uno de los más conocidos templos de Egipto. Se trata del Templo de Luxor, situado junto a las orillas del Nilo, y tan bien conservado en la actualidad que despierta la curiosidad de viajeros y estudiosos. En su tiempo, era el corazón de la antigua Tebas, capital del imperio.

Otro de los grandes templos del Imperio Nuevo fue el Templo de Karnak, antecedido por la avenida de las esfinges, de la que hoy se conserva un fragmento solamente. Fue construido por Amenofis III y más tarde continuado por Ramsés II. A lo largo de los años, fue muy preciado por diferentes faraones, y muchos de ellos introdujeron sus propias reformas y aportes al templo.

Menos conocido pero igualmente recomendable para su visita es el templo de Tell al Amarna, consagrado al dios Atón. Fue edificado por Amenofis IV en honor del dios solar, y toda la construcción es conocida por representar tanto a nivel histórico como arquitectónico un vuelco en las creencias egipcias de la época. El recinto y su altar central, ambos circulares, hacen referencia al disco solar.

Foto Vía: Harvey’s Egypt

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Categorias: Turismo en Egipto




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