La Tríada de Elefantina

Satis o Satet

En la mitología egipcia eran habituales las tríadas divinas como modo de culto principal en los distintos pueblos que componían el Antiguo Egipto. Una de las más famosas fue sin dudas la Tríada de Tebas, al igual que la Tríada de Micerino, pero no fueron las únicas. La Tríada de Elefantina fue otro de los grandes grupos que formaron parte del panteón egipcio.

La Tríada de Elefantina (o simplemente Tríada Elefantina) fue objeto de un culto que se celebraba en la ciudad de Elefantina, una pequeña isla situada en las aguas del río Nilo. La isla se encuentra frente a la ciudad de Asuán, cerca de la primera catarata del río.

Los dioses que formaban la tríada eran Jnum, Satet y Anuket, cada uno con particularidades que complementaban a los otros dos, generando un conjunto armónico de características divinas.

Jnum era el dios creador, y la mitología lo asocia con el agua en tanto que este elemento es origen de la vida en la Tierra. Se lo consideraba como un alfarero, dado que “daba forma” a los seres humanos, modelándolos al igual que un artesano. Era él quien les daba el Ka, una concepción egipcia del alma.

Satet y Anuket, por su parte, eran dos deidades similares. Ambas eran consideradas diosas del agua y de la fertilidad, aunque Satet representaba más bien al aspecto amoroso y Anuket a los placeres y la lujuria. A las dos deidades se atribuía la inundación del Nilo y la fertilización de las tierras para su cultivo.

Satet cuenta con su propio templo en Elefantina, que fue construido por la reina Hatshepsut. Anuket, en cambio, fue honrada con la construcción de un templo en la cercana isla de Sehel.

Las tres figuras divinas eran asociadas entre sí por lazos de parentesco que a veces variaban. Satet era la esposa de Jnum y madre de Anuket, aunque también se la podía considerar madre de Jnum y a Anuket su hermana.

Foto Vía: Tour Egypt

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Categorias: Mitologia egipcia




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