Conocer los diferentes Oasis en Egipto

los oasis de Egipto

Si deciden viajar a Egipto en cualquier momento del año, lo primero que desearán conocer son las espléndidas pirámides que presenta el país. Pero les garantizo que si se dan una vuelta por algunos los diversos oasis con los que cuenta el sitio, quedarán impactados de ver tanta belleza junta.

Al igual que muchos países del mundo, Egipto posee una enorme cantidad de oasis los cuales no son muy conocidos. y es por este motivo que hoy quisiera hablarles de ellos.

Para conocer cada desierto, existen diversas empresas que se dedican a realizar safaris tours exclusivamente para los turistas que decidan lanzarse a esta gran aventura.

El primer oasis que podemos encontrar camino a El Cairo es el de Bahariya, localizado a 365 kilómetros de la ciudad. Rodeado de montañas negras, este lugar se trata de un inmenso cementerio, considerado el más grande hasta ahora, el cual alberga, según dicen, más de 10.000 momias de la época grecorromana. Por tal motivo es que el complejo funerario que se ubica allí se llama “Valle de las momias”.

Pasando al segundo ejemplar, el desierto blanco o Sahara el Guedida merece ser visitado por cualquier turista ya que sus formaciones de rocas erosionadas por el viento surrealistas hacen de él, un paisaje increíblemente hermoso. Aquí podrán divertirse viajando a camello, jeep y probar una rica comida caliente junto con pan fresco realizado en la arena al estilo Beduino.

Ahora bien, el oasis de Fárfara, situado a 200 kilómetros al sur de Bahariya, es el más pequeño de todos. Hace muchísimos años se lo consideraba como “la tierra de la Vaca” en honor a la diosa Hathor.

En este caso, lo bello de este sitio es que cambia el color del suelo y las piedras tienen un color sumamente oscuro que al chocarlas entre si, podrán verificar que suenan metálicas, similar al hierro.

Haciendo referencia al oasis más grande de la región, El Dajla, es de destacar que unas cuantas teorías avalan que el origen de este desierto se remonta al período Neolítico, momento en el que el clima era similar al que se le atribuye hoy en día a la sabana africana.

Y por último, el desierto Rojo se caracteriza por sus arenas, que por supuesto –el mismo nombre lo dice–, son de color rojizo bastante intenso.

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Categorias: Turismo en Egipto




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