El dios Bes en la mitología egipcia

Bes

La historia antigua de Egipto está salpicada por la religión, pero también por la magia. Los encantos y los sortilegios impregnaban la vida de los hombres y mujeres y perfilaban los quehaceres de su día a día.

En este sentido, numerosos egipcios portaban con ellos un amuleto que representaba la figura del dios enano Bes, que era adorado como el protector de la casa. Asimismo, se creía que entre sus atribuciones estaban el de ocuparse de las relaciones amorosas, del matrimonio, de las parturientas y del nacimiento y se pensaba que, su fealdad (es representado siempre con un aspecto muy grotesco), alejaba a los espíritus maléficos.

También se le relaciona con la música, los maquillajes y los diferentes adornos femeninos. En cuanto a su relación con los hombres, los protegía de las influencias malévolas, así como de los reptiles.

Su origen parece que se remonta a África y siempre se le representa desnudo, con grandes genitales y una gran cabeza poblada de barba. Su nariz es plana y siempre está sacando la lengua. Se piensa que al principio cubría su espalda con la piel de un león (durante el Reino Nuevo llevó también una de pantera sobre su pecho). Como curiosidad, cabe decir que casi siempre se le representa de frente, siendo pocas las ocasiones en las que se le muestra de perfil.

Aunque dependiendo qué atributo se quiera resaltar de él se le representa con unos instrumentos o con otros, los más importantes eran el “sa” (símbolo de protección), un cuchillo o diversos instrumentos musicales.

Como curiosidad, hay que decir que el culto al dios Bes se extendió por todo el Mar Mediterráneo llegando incluso hasta las costas de Ibiza. Una de sus efigies más antiguas se encuentra en el Templo de Hatshepsut, aunque la más famosa se halla en el Serapeo de Menfis.

Foto Vía: Egiptología

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Categorias: Mitologia egipcia




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