Los buenos modales en el Antiguo Egipto

Buenos modales en Egipto

En la actualidad, a veces da la sensación de que el protocolo y los buenos modales que deberíamos de profesar las personas se han esfumado por completo. Si, al igual que yo, los echáis cada vez más en falta, muy probablemente estaréis interesados el tema del artículo de hoy.

Porque, puede parecer mentira, pero en el Antiguo Egipto conocían y tenían en muy alta estima lo que ellos denominaban como “las hermosas palabras” y que hacían referencia, ni más ni menos, que a lo que hoy conocemos por “buena educación”.

Sabemos esto gracias a un hallazgo fabuloso: el papiro (cuatro, en realidad) de Prisses, que contiene “las instrucciones de Ptahotep”, un alto dignatario de la corte del rey Isesi (faraón de la V dinastía) quien, a lo largo del documento, dirige a los jóvenes egipcios unas cuantas prescripciones en torno a cómo saber comportarse en la vida.

Algunas de ellas son estas que os reproducimos a continuación para que veáis que, en las cosas básicas, el mundo apenas ha cambiado en estos últimos 5000 años:

• «No te vanaglories de tu conocimiento, ni te enorgullezcas porque eres sabio. Toma consejo del ignorante de la misma forma que del sabio, pues no se ha alcanzado el límite del arte, ni hay artesano que haya adquirido su perfección».
• «Si encuentras un camorrista en su momento de acción, alguien igual a ti, que está a tu nivel, harás que se manifieste tu virtud contra él mediante el silencio cuando hable mal».
• «Olvidar la gula y atenerse a lo que ordene el espíritu del noble que te ha invitado».
• «Si eres un huésped sentado a la mesa de alguien más importante que tú, acepta aquello que él ha hecho que sea colocado ante tus narices. No mires lo que está delante de él. Debes contemplar lo que está ante ti, pero no claves la vista en ello con repetidas ojeadas, pues arrojarse en ello es lo que aborrece el ka. No le hables hasta que te llame, pues uno no conoce lo que le desagrada. Deberás hablar cuando se dirija a ti y lo que digas debe resultarle agradable. Reirás después que él ría y le será muy complaciente».

Foto Vía: The beer box

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Categorias: Historia de Egipto




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