El Decreto Canopo

Decreto de Canopo

Bajo el mandato de César, Roma vio cómo algunas de sus costumbres se empapaban de cierta influencia egipcia; no en vano, la propia reina Cleopatra estuvo en la Ciudad Eterna un par de veces y no era oculto el interés que el propio emperador tenía sobre el país africano.

De este modo, por ejemplo, con respecto a los impuestos se instauró la recaudación directa de los mismos por el Estado, comenzó la administración racional de las provincias, se introdujo el culto a Isis y se adoptó, aunque con algunas variaciones, el calendario de Canopo el cual, desde aquel momento, se empezó a denominar Calendario Juliano.

Pero, ¿en qué consistía exactamente ese calendario egipcio? Pues bien, el llamado Decreto de Canopus era un documento de carácter trilingüe de Ptolomeo III Evérgetes.

Ha sido datado en el mes de marzo de 237 a.d.C. y fue cincelado en una estela de piedra caliza en tres idiomas diferentes: griego, jeroglífico y demótico. Actualmente puede ser contemplado en una de las salas del Museo de El Cairo. Fue descubierto cerca de Tanis en el año 1866 por un grupo de científicos alemanes.

Por lo que respecta a su estructura, en su parte superior es donde se encuentran los 37 renglones grabados en jeroglíficos, en la parte basal la escritura griega uncial y, en el medio, la transcripción en demótico.

En cuanto al contenido, la losa trata sobre la reforma del calendario que se está intentando instaurar, y en ella se puede ver por ejemplo la introducción de los años bisiestos. Para ello, defendían que la estrella Isis, que era la que revelaba a Sirio, cambiaba su posición en una proporción de un día cada cuatro años por lo que había que intercalar, por tanto, una jornada cada cuatro años en el calendario.

Algunos sacerdotes, sin embargo, mostraron sus prejuicios y se negaron a hacerlo, por lo que la reforme acabó fracasando.

Foto Vía: Ancient Egypt

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Categorias: Historia de Egipto




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