Las Casas de la Vida en el Antiguo Egipto

Ojo de Orus

No existen fuentes directas que puedan dar información sobre las llamadas Casas de la Vida o Per Anj. Lo cierto es que los datos con los que contamos tan sólo nos permiten realizar hipótesis y conjeturas acerca de su función. A pesar de que los escribas, unos de los pocos grupos autorizados a entrar en ellas, dejaron numerosas referencias escritas sobre estas, no se termina de precisar su papel y función.

Se podría decir que estos edificios eran como una especie de casa del saber, pues tenían diversas funciones como biblioteca, archivo, taller de copia de manuscritos e incluso en ocasiones de sanatorio.

Todo parece indicar que era una rudimentaria Universidad de nuestro tiempo, salvando las evidentes distancias. Un lugar en el que se impartía y difundía conocimiento, aunque a un grupo muy reducido compuesto por escribas y sacerdotes.

Así, materias como la medicina, astronomía, matemáticas, doctrina religiosa o lenguas extranjeras llenaban estos enigmáticos recintos.

En cuanto a su ubicación, aunque era parte de la residencia real, lo cierto es que se solía emplazar en los templos, siempre los más importantes. No obstante, hay noticias y evidencias de que algunas de estas casas también se construyeron en los santuarios de cierto renombre, así como en núcleos de población importantes como Amarna, Edfu, Menfis, Bubastis y Abidos.

Los escribas de las Casas de la Vida respondían a títulos como “Servidores de Ra” o “Seguidores de Ra”. Quizá fuera debido a que Ra era la deidad solar egipcia. El Dios encargado de dar la vida a todo en este mundo.

No obstante, también se podría asociar con Osiris, dios del renacimiento; y es que los escribas pensaban que el acto de copiar los textos ayudaba al dios a renacer todos los años en su festival.

Si hay algo claro, es que en estas casas se centraban gran cantidad de intereses, y que de alguna forma resultaba esencial para hacer funcionar las grandes ciudades. Quizá por esta razón, los enigmáticos egipcios, decidieron no explicar jamás los fundamentos en los que se basaba esta institución.

Foto vía: historiantiguoegipto

Imprimir

Etiquetas:

Categorias: Egipto, Mitologia egipcia




Comentarios (1)

  1. Pedro dice:

    Por favor, tengo una duda de la que me está resultando difícil desprenderme definitivamente. Quizás, el motivo tenga que ver con mi necia impericia, o tal vez se desconozca por falta de evidencias claras que dan «vía libre» a todo tipo de especulaciones, teorías e invenciones, confundiendo en un laberinto de ambigüedades hasta a los propios doctos historiadores.
    Parece que todos prefieren ser «deshonestos por un día» para aceptar y defender una «mentira piadosa,inofensiva» antes que reconocer la realidad más inofensiva pero parece que horrible y vergonzosa para la reputación de un doctor en Historia y de la Ciencia en general como algo infalible, incuestionable y respetable. La mente, espoleada por los miedos y prejuicios humanos, tienden a rellenar los vacíos o lagunas que nos rodean,pese a que nuestro hábitat natural son las marismas. Es condición humana, de la que tenemos muchas evidencias involuntarias a lo largo de la historia de nuestra especie, como por ejemplo: «el miedo al vacío» en el arte decorativo de la Cultura musulmana de la Edad Media.
    Al grano, todo este rodeo para plantear una simple (y quizás estúpida) pregunta por parte de un mortal y simple aficionado, también es un ejemplo del mismo reflejo de miedo, una forma de retrasar el momento de tener que enfrentarse a la cuestión para tener que recibir la acostumbrada respuesta ambigua que, ni admite la falta de datos y evidencias claras sobre el tema, ni es capaz de mentir o inventar con un mínimo de convicción.
    A ver: Ya sabemos que existían las «Casas de la vida», centro donde se acumulaban el saber, la erudición, la «biblioteca», la cultura del momento a disposición de una reducida élite… pero: ¿Los reyes o faraones, sus consortes e hijos; los nobles y sus familias; el clero más allá de unos pocos sacerdotes o quizás ninguno… sabían leer!? (más allá de reconocer su propio nombre) Todos éstos personajes de la élite, pero muy especial e importantemente, el Sr faraón, ¿dominaba el arte de leer y escribir en la manera creada para él mismo y para el resto de los dioses?¿Dominaba los jeroglíficos igual que el mejor de sus súbditos escribas reales?¿Cuando visitaba las obras y el progreso de su propia tumba, era capaz de detectar algún posible y fatal error en un simple jeroglífico, parte de un conjuro para evitar el mordisco de una mortal cobra cornuda en la tercera hora de travesía, cuyo error, de un simple e iletrado aprendiz de dibujos y contornos, le iban a condenar a morir por segunda vez?
    ¿Estaban obligados a realizar estudios de formación cultural completa antes y durante su reinado,o dependía de su real voluntad o falta de ella? Porque, supongo que algún que otro imprevisto monarca debido a contratiempos ,muertes inesperadas (o sí), les hacían portar el cetro real sin preparación previa y sin pertenecer a ninguna familia noble. Y en el caso de los generales y altos cargos militares ¿conocían los significados de la escritura sagrada? Porque, deberían, al menos los generales y oficiales…
    ¿Existen respuestas? O debería dejar de «meter las narices» de diletante pedante, en otros hobbies más tranquilos como: la petanca, el dominó, macramé…. yo que sé!
    pero ¿vosotros sabéis, o preferís llenar huecos y lagunas?