El Ka, fuerza vital del individuo

Juicio de Osiris

Alguna vez hemos mencionado el Ka, pero no hemos ahondado en este término. Presente ya en los textos desde el Reino Antiguo, el Ka es un concepto un tanto difícil de explicar. Algo abstracto, un elemento anímico de los que formaban parte del espíritu del hombre, recordemos que también estaban el aj, el b a, el nombre, la sombra y el cuerpo físico.

Aunque muchos lo entienden como el espíritu de los egipcios, lo cierto es que no es eso exactamente. El ka es una fuerza que da vida al individuo y que lo acompaña temporalmente. Pero ni de lejos es equiparable a lo que otras religiones pueden entender como el espíritu del hombre.

Podemos decir que los egipcios pensaban que el ka protegía al hombre en vida y tras la muerte. En algunas ocasiones se relacionaba incluso con el poder intelectual y espiritual.

Es una fuerza vital que no se puede ver pero se siente. Además, la misma necesita ser alimentada con comida y bebida para que pueda sobrevivir. Ahí entran los sacerdotes del ka. La falta de las provisiones necesarias haría que el hombre no albergara esperanza de vida eterna.

Por otro lado, el ka perduraría en el cuerpo del difunto si se conservaba momificado. Por este motivo era tan importante embalsamar los cuerpos y también añadir en las tumbas grandes ofrendas de alimentos para el ka.

Se creía que este ka era creado por Jnum a través de su torno de alfarero. Él era el encargado de depositarlo en los niños cuando eran concebidos. Además, daba en parte la posibilidad de ser inmortal, incluso de transformarse en un dios, necher, si las acciones del mismo eran extremadamente buenas durante su estancia en la Tierra.

El ka de los dioses y faraones estaba unido a su cuerpo de forma completamente indisoluble. No obstante, los demás egipcios sólo conseguían el ka mediante el faraón. Así, en última instancia, este ka era parte integrante del veredicto en el juicio de Osiris, tras el cual se podría gozar de una vida futura en la Duat.

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