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Meretseger la diosa cobra de Egipto

Meretseger o Merseger, conocida como “la que ama el silencio” era la diosa cobra de la mitología egipcia. Simbolizaba el inframundo, por este motivo moraba el lugar en el que se localizaba el más allá.

Era la encargada directa de la justicia y la medicina, y era frecuentemente invocada para proteger a los hombres de la picadura de los reptiles.

Los primeros datos que se tienen de esta diosa vienen del Reino Medio. Allí, era la encargada de custodiar las necrópolis tebanas, en las que se manifestaba como una forma local de Hathor.

Al cuidar de estas necrópolis, se alojaba en la colina que dominaba el Valle de los Reyes, la montaña que acoge en su seno a todos los difuntos del área de Tebas. Dicen, que si alguien osaba entrar y robar en las tumbas, ella escupía veneno.

Castigaba por tanto a todos aquellos que cometían crímenes. No obstante, también perdonaba con cierta compasión a los que se arrepentían de corazón de sus actos.

Sería muy alabada durante el Reino Nuevo, sobre todo en la Época Ramésida. Durante la misma, se encontrarían numerosas referencias hacia su persona.

Era poderosa, pues ella, muchas veces, podía causar la muerte. Además, si alguien cometía un crimen podía producirle ceguera con su veneno.

Meretseger es representada como cobra, aunque la mayoría de las veces cuenta con forma humana y una cabeza de cobra, con cuernos y disco solar, pues es una variante de Hathor.

También es representada, en otras ocasiones, como una serpiente tricéfala (con tres cabezas). En la primera encontraríamos la cabeza de mujer, en la segunda la de cobra y la tercera la de un buitre.

Otra variable es la imagen de la diosa con cuerpo de serpiente y cabeza de mujer, y la más rara de ellas, la imagen de la diosa con cabeza de escorpión o el aspecto de una esfinge con cabeza de serpiente.

En la Época Ramésida, en la que tendría tanta importancia, se le rendía culto junto al dios Ptah en un templo cercano a Deir el-Medina. No obstante, su culto perdería intensidad tras la dinastía XXI.

Foto vía:  de.academic.ru