La Reina Tiy, figura de gran poder en el Antiguo Egipto

Reina Tiy

Tiy fue la Gran Esposa Real de Amenhotep III, dinastía XVIII. Asimismo, pasó a la historia como una de las mujeres más carismáticas de la historia egipcia.

Su origen no es del todo claro, bien podría ser nubio o hebreo. Lo que está un poco más claro es que su familia no era de origen real, algo que no ocultó en ningún momento. Su padre era un jefe de carros de guerra. Asimismo, su madre ostentaba el título de “Ornamento Real” y el de “Cantora del Templo de Amón”. No se sabe que fue lo que desencadenó el compromiso, aunque claro está existen algunas teorías al respecto.

Unos dicen que cuando Amenhotep III asumió el trono, tan sólo era un niño. En ese momento, su madre Mutemuia dominaba el Consejo de Regencia. Al parecer, esta mujer no había sido considerada la Gran Esposa Real de Thutmose IV. Además, podría ser que hubiera aguantado malas actitudes   por parte de las otras reinas que la consideraban secundaría y por tanto la ninguneaban. Así, la decisión de casar a su hijo con una joven ajena a la realeza, no sería más que una forma de vengarse de todas ellas concertando un matrimonio fuera de lo normal.

Otras teorías hablan de líneas de parentesco entre el padre de Tiy y Mutemuia, e incluso hay otros que aseguran que la madre de Tiy sería descendiente de Ahmose-Nefertari.

Sea como sea, aunque el origen del matrimonio desconcierte un poco, no es el rasgo más importante de la figura de esta Gran Esposa Real. Tras la figura de Hatshepsut, los reyes habían evitado por todos los medios que la Gran Esposa Real pudiera contar con cualquier protagonismo. No obstante, Amenhotep III dio un trato bastante favorable a esta, es cierto que su matrimonio fue concertado cuando eran muy niños, y que desde ese momento permanecieron unidos para siempre. No obstante, la sorpresa invadía al resto cuando veían que la reina no dejaba de aparecer en los monumentos construidos por su marido en condiciones casi de igualdad con él.

Por este motivo, muchos aseguran que el peso político de esta reina era grandísimo, y que fue la auténtica gobernante en la sombra, siempre ayudada por su suegra.

Se le atribuyen 5 hijos conocidos con Amenhotep III, Sitamón, Amenhotep IV, Henuttaneb, Isis y Nebetta. Recordemos que Amenhotep IV sería el protagonista del llamado “Cisma de Amarna”, negando a todos los dioses a favor de Atón.

Todo apunta a que en principio su cuerpo descansó en la Tumba Real de Amarna. No obstante, podría haber sido enterrada posteriormente en el Valle de los Reyes, en la tumba de Amenhotep II o en la enigmática KW 55, en los que había varios objetos funerarios de la Gran Esposa Real.

Foto vía: maywaskind

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Categorias: Egipto, Historia de Egipto




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